Tiritas impermeables para acelerar la cicatrización

Es una prosa (perfectamente podría ser poema) enormemente real, emocionante y conmovedora (me imagino que a la mayoría nos recuerda algún episodio parecido en nuestra vida). Pero además es que está muy bien escrita y desarrollada; hay algún fragmento que aun en su lógica me llamó especialmente la atención ("La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…").

Es una prosa breve, pero grande en su sentimiento y calidad. Me gustó mucho. Mis sinceras felicitaciones, Palmira.

Un abrazo, compañera.

Contar en 150 palabras es complicado, los micros me gustan porque huyen de lo superfluo pero son muy difíciles precisamente porque lo que adorna una prosa es lo que la recrea. A veces leo a esos magos de la palabra que son capaces de llenar una vida en dos frases y me entusiasmo sólo con pensar tener ese don. Lejos estoy de sintetizar por supuesto pero me entusiasmo con el hecho de que se comprenda la escena. Cuarenta años de dedicación en una empresa provocan que la despedida sea multitudinaria, sobre todo cuando se sabe que el que se despide tiene a la parca en los talones.

Siempre es un placer compartir contigo y descubrir que somos todos muy parecidos aunque seamos tan diferentes.

Un gran abrazo

Palmira
 
Un relato que conmueve, lleno de nostalgías y una enorme ausencia que desgarra el alma; se dice mucho con muy poco y que deja huecos a rellenar por la imaginación del lector, como los buenos micros.
Mis felicitaciones y un fuerte abrazo.


Encantada de tu apreciación, suelo huir de lo que ya se entiende con claridad, me gusta jugar con las palabras y la ausencia de palabras para que cada uno lo lleve a su propia experiencia y pueda compartir en sí mismo lo que otro ha ya vivido o sentido.
Gracias por tu comentario y los cariños

Abrazos

Palmira
 
Muy buena prosa. El monologo tiene un ambiente que evoca mucha melancolía. Buena narración.
Un abrazo.

Monólogo si, tengo muchos de esos, menos mal que no los comunico a viva voz, me habrían encerrado ya ... jajaja. Gracias muchas por tu visita Maldonado, lo bueno de la vida es que la sombra nos sirve para descubrir la luz.

Gran abrazo

Palmira
 
Nos aferramos tanto
a algunos recuerdos que
no los dejamos partir y la nostalgia
nos envuelve por que anhelamos
cosas que no volverán.
Saludo

Los apegos son, casi con toda probabilidad, mi asignatura pendiente. Debe ser que saco poco provecho de las lecciones que la vida me deja y quizás por eso también, cada vez me las deja con más intensidad para mi. Les he puesto nombre, eso si, con suerte algún día seré capaz de observarlos sin que traspasen la piel...
Bonito comentario marlene, gracias.

Palmira



PD: Últimamente me atasco mucho con eso de seguir y no seguir a los usuarios para poder leer lo que escriben, no sé si es un tema de permisos o algo que hago mal pero en tu caso por ejemplo, a pesar de ser seguidora no puedo entrar a leer tus poemas. ¿Tienes alguna restricción?, no es por apego pero me gusta como escribes:)
 
Última edición:
Se siente como un aire dificilísimo de respirar, lleno de recuerdos, de conversaciones, de palabras aladas, pero también el vacío inconcebible, la serenidad de una lágrima cayendo (pero que no acabará nunca de caer) … y a la vez el silencio, el silencio que pesa.

Fuerte abrazo, compañera. Grato leerte.
 
Se siente como un aire dificilísimo de respirar, lleno de recuerdos, de conversaciones, de palabras aladas, pero también el vacío inconcebible, la serenidad de una lágrima cayendo (pero que no acabará nunca de caer) … y a la vez el silencio, el silencio que pesa.

Fuerte abrazo, compañera. Grato leerte.


Este es uno de esos relatos que salpican en el momento de una despedida parcial pero que el tiempo, indefectiblemente, lo vuelve en despedida definitiva. Como anunciaba, nos sabíamos que esa sería la última vez que nos íbamos a ver y así ha sido.
Quizás por eso la dificultad de respirar que tan bien has captado.

Gracias Engel, tu compañía sigue siendo muy cálida a pesar de estos días invernales.

Un gran abrazo con mucho cariño.

Palmira
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…
Es un fogonazo y duele...duele mucho...

Gracias. Un abrazo.
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…
Debo ser sincero contigo Palmira, al comienzo no lo entendí bien, hice una lectura plana y me equivoqué, luego de analizado, no sólo que me gustó, sino que me impactó, gratamente por supuesto.

Mi admiración y mis saludos a ti.
 
Debo ser sincero contigo Palmira, al comienzo no lo entendí bien, hice una lectura plana y me equivoqué, luego de analizado, no sólo que me gustó, sino que me impactó, gratamente por supuesto.

Mi admiración y mis saludos a ti.

No es fácil de entender lo que otro escribe para sí mismo, es el caso de este pequeño pero intenso momento descrito. Uno narra el resumen de una vida que ha compartido con una compañera de trabajo a la que la enfermedad la va a alejar para siempre, pero en el texto no se narra, se pincela. La última parte hace referencia a otra ausencia así que son dos grandes ausencias en un pequeño espacio...
Agradezco mucho el esfuerzo de tu segunda lectura, supongo que no se lo pongo fácil al que lee pero es mi costumbre de escribir de un modo automático cuando un recuerdo me fluye.
Gracias de nuevo y un abrazo.

Palmira
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…

Un recuerdo fiel, realidad de ausencia en la vida, dejar ese estado y ver
que la desolacion es unica casi infinita y agotadora. Bellas apariencias
en un escrito lleno de ausencias. felicidade. magnifico.
luzyabsenta
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…
Ayyy Uqbar, los recuerdos y su triste añoranza, se nos vienen al pensamiento y se instalan en el corazón dejándonos un regusto agridulce de sentimiento y de dolor. Tu prosa es melancólica y suave, se lee con mucho deleite. Besazos mi querida amiga, con cariño y con admiración...muáááácksss....
 
Ayyy Uqbar, los recuerdos y su triste añoranza, se nos vienen al pensamiento y se instalan en el corazón dejándonos un regusto agridulce de sentimiento y de dolor. Tu prosa es melancólica y suave, se lee con mucho deleite. Besazos mi querida amiga, con cariño y con admiración...muáááácksss....

Muchas gracias por tu espontaneidad, me encantan esos muaks de interpretación tan personal :)

Abrazos compañera.!

Palmira
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…


...Y el conocimiento de la realidad que nos circunda (cuándo esa realidad se obstina en destrozar anhelos y asesinar esperanzas).
Eso también pesa un huevo.
Me ha encantado este micro. Gracias.
 
...Y el conocimiento de la realidad que nos circunda (cuándo esa realidad se obstina en destrozar anhelos y asesinar esperanzas).
Eso también pesa un huevo.
Me ha encantado este micro. Gracias.

Y tanto que pesa un huevo!! me has hecho reír a pesar de los pesares…

Gracias por tu compañía.

Un abrazo.

Palmira
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…

Un relato que hace meditar sobre los últimos momentos y ya no quedan palabras ni actitudes para seguir. La tristeza del rompimiento.
Felicitaciones.
Saludos.
 
Un relato que hace meditar sobre los últimos momentos y ya no quedan palabras ni actitudes para seguir. La tristeza del rompimiento.
Felicitaciones.
Saludos.


Acabo de leerte en otro rompimiento de dimensiones que atraviesan los espacios y, en verdad creo que no hay impermeabilidad para la piel que los padece.

Abrazos y gracias por tu cercanía

Palmira
 
A veces el blanco de un edificio es un color que te devora. Un color que te lanza a un planeta de agua y una ola gigantesca te aplasta, te tritura...

El blanco de una pared. El blanco de un uniforme. El blanco de una tirita.

Hermoso relato, uqbar.

Saludos.
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…
Qué buena prosa, nada de mini, grande y enormemente poética.
Cuando acabé de leer comprendí que estuve ahí,
en esa habitación,yo tampoco comí...
Un beso
 
A veces el blanco de un edificio es un color que te devora. Un color que te lanza a un planeta de agua y una ola gigantesca te aplasta, te tritura...

El blanco de una pared. El blanco de un uniforme. El blanco de una tirita.

Hermoso relato, uqbar.

Saludos.

No había visto tu comentario, disculpa. Además es muy bello en contenido y sensibilidad, gracias por tu visita Orees. Un abrazo

Palmira
 
Qué buena prosa, nada de mini, grande y enormemente poética.
Cuando acabé de leer comprendí que estuve ahí,
en esa habitación,yo tampoco comí...
Un beso

Hay situaciones que se atragantan ciertamente Rosario, la compañera que se marchaba de un modo no definitivo acabó haciéndolo para siempre, y tras ella otros, y otros...
Está claro que aquí no queda ni Blas pero la cercaría en los adioses estremece.
Gracias por dejar tu comentario y como le dije a Orees, disculpa que no lo haya hecho antes, me despisté.

Abrazos

Palmira
 
Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…

Creo que sólo el amor nos consuela. Nuestra existencia continúa, más alla de la muerte, en todo lo que amamos; puesto que somos todo lo que amamos.

Salud y ventura.
 
Es buenisimo el relato, para mi cono dice libre también es un poema, esta lleno de lírica y tiene tintes absolutamente realistas.

Que buena eres contando cosas sita, muy buena.

Un besito.
 

Hoy me pesan los recuerdos, me pesa la vida, aceptar… me pesa también. Cuarenta años me has dicho y en diez minutos de charla desaparecerás para siempre. La sala estaba abarrotada, será por los cuarenta años…Todos comen y trivializan, algunos te observan de reojo, los intuyo elucubrando sobre quién será el próximo o quizás sea sólo yo la que lo piense porque no como… Demasiado cerca el recuerdo del último que se nos fue, no se despidió, no le dio tiempo.
Quiero salir de esa sala y te abrazo, no nos decimos hasta nunca pero lo sabemos.
Algunos nos miramos con ojos de agua, pero todo sigue, y mañana volveremos a preparar proyectos, al café de máquina, a los pasillos, a los políticos de mierda…

Hoy tu recuerdo me pesa más... te echo de menos... seguro que tendrías algo para sacarme de este silencio ahogado, seguro que tus palabras…

Lo leo varias veces Uqbar, al relato, y me ubico en una sala, pero no sé cual, ni para qué. Siempre dejo un tiempo para leer los comentarios, ahí siempre hay pistas. Pero, eso será después, a ver si mastico esto primero, y que gusto tiene. saludos.
 
Lo leo varias veces Uqbar, al relato, y me ubico en una sala, pero no sé cual, ni para qué. Siempre dejo un tiempo para leer los comentarios, ahí siempre hay pistas. Pero, eso será después, a ver si mastico esto primero, y que gusto tiene. saludos.

Jajajaja, vale, buen provecho y gracias por el intento.

Saludos,

Palmira
 
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Reacciones: Emp
Agàrrate al viento
y conocerás su levedad;
que poco es lo aprendido
de la deforme espiral.
No pases de puntillas
si aceptas la realidad;
cuando miras de reojo
nunca encuentras la verdad.
Los años enseñan mas
que volver la vista atrás;
Si no hay sólido amarre
la vorágine te absorverá.

Que bueno que me hayas hecho reflexionar sobre lo caduco y mundano; solo es vacuidad que distrae pero no completa.
Un fuerte abrazo, amiga.
 
Agàrrate al viento
y conocerás su levedad;
que poco es lo aprendido
de la deforme espiral.
No pases de puntillas
si aceptas la realidad;
cuando miras de reojo
nunca encuentras la verdad.
Los años enseñan mas
que volver la vista atrás;
Si no hay sólido amarre
la vorágine te absorverá.

Que bueno que me hayas hecho reflexionar sobre lo caduco y mundano; solo es vacuidad que distrae pero no completa.
Un fuerte abrazo, amiga.

Un fuerte abrazo Kique, qué buena tu reflexión.

Cariños
 

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