El futuro perfecto del subjuntivo

Fingal

Poeta adicto al portal
Me dijo la profesora:
Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.



AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.



Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.
 
Última edición:
Excelente poema, tanto en su desarrollo como en su temática. Mis felicitaciones, Fingal. Un cordial saludo poeta.
 
¡¡¡Qué buen Poeta¡¡¡ Los más listos quieren ser niñas...las mas listas quieren ser niños...Genial. Subyace una gran filosofía, un placer leerte. Saludo cordial.
 
Muchas gracias, LIBRA8. Realmente al empezarlo no tenía clara cuál era la temática; casi el poema recorrió su propio camino.


Siempre he pensado que los mejores poemas se escriben casi solos, cuando el poeta se deja llevar y tan solo pule el resultado. Es la magia de la inspiración. El poema es magnífico, compañero.
 
Me dijo la profesora:
Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.



AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.



Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.

Muy bueno, compañero,un placer de lectura.
Saludos cordiales
 
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.



Muy bien logrado el mensaje, buen Fingal.

Es común que al detenerse a observar a sus congéneres más de un hombre termine odiando a su propia especie; los unos malogrando su rostro con un perpetuo ceño fruncido, mientras otros, de animo más alegre, no pueden evitar trocar sus muecas de dolor en risa, ya con mofa, con ironía o con sarcasmo. Vivimos una época de locura, ¿no cree, mi estimado?

Saludos
 
que graciosa y aleccionadora historia poema Fingal.Y te mando abrazos en futuro imperfecto del subjuntivo : Si me hubieres llamado yo hubiera ido.Si me hubieras amado yo te hubiese querido jeje
 
Me dijo la profesora:
Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.



AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.



Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.


Felicidades Fingal, me agradan estas lineas, un momento ameno y si se quiere divertido, te dejo un saludo con afecto hermano.
 
Me dijo la profesora:
Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.



AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.



Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.

Muy buen poema narrativo Álvaro, con una retórica magnífica, las evocaciones hacen bellos poemas, felicitaciones. Un abrazo poeta.
 
Me dijo la profesora:
Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.



AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.



Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.


Qué atractivo este presente continuo salpicado de pretéritos, futuros, subjuntivos, imperativos...
Es genialidad en estado puro, una denuncia social adornada con una enriquecedora puesta en escena. Me ha encantado la originalidad con la que planteas desde el comienzo esa tendencia a la burla cuando la ignorancia impera.
Y esa consecución de improperios a los que se somete a los más indefensos con el fin de ocultar las carencias de los supuestamente más fuertes...
No había visto esta entrega y aprovecho para agradecerte el enriquecimiento recíproco según haces constar y te felicito de corazón por el deleite que me suponen este tipo de trabajos, que lo son sin ninguna duda, pero que nos muestran además un talento especial a la sensibilidad y a la capacidad de observación que sin duda esclarece el arroyo en el que uno se sumerge a lo largo de la vida.

FELICIDADES y un abrazo grandote.

Palmira
 
Es un tiempo verbal admirable. Realmente parece inexplicable que en algún momento de nuestro pasado la humanidad haya sentido la necesidad del futuro perfecto de subjuntivo para comunicarse.

He disfrutado mucho con el poema.
 
¡¡¡Qué buen Poeta¡¡¡ Los más listos quieren ser niñas...las mas listas quieren ser niños...Genial. Subyace una gran filosofía, un placer leerte. Saludo cordial.

Muchas gracias, homo-adictus. Supongo que en los poemas volcamos nuestros pensamientos, nuestras aparentes grandes ideas. Creo que la idea que tenía aquí era plasmar un deseo de huir de los comportamientos arquetípicos, lo socialmente aceptado que no se pone en tela de juicio.
 
Siempre he pensado que los mejores poemas se escriben casi solos, cuando el poeta se deja llevar y tan solo pule el resultado. Es la magia de la inspiración. El poema es magnífico, compañero.

Sí, y es lo que me demuestra lo poco o nada que tengo de oficio de poeta. Solo la necesidad de expresión que encuentra su camino como puede, a veces con más acierto.
Muchas gracias por los comentarios. Me alegro de que te gustara.
 
Muy bien logrado el mensaje, buen Fingal.

Es común que al detenerse a observar a sus congéneres más de un hombre termine odiando a su propia especie; los unos malogrando su rostro con un perpetuo ceño fruncido, mientras otros, de animo más alegre, no pueden evitar trocar sus muecas de dolor en risa, ya con mofa, con ironía o con sarcasmo. Vivimos una época de locura, ¿no cree, mi estimado?

Saludos

No sé si es la observación de los demás o la de uno mismo la que puede llevar a, no voy a decir odiar, sino a ser consciente de las miserias de la propia especie y naturaleza, aunque también tiene aspectos admirables.

Se me ocurre que puede ser que eso se revele claramente cuando se presenta el contraste con las personas que iluminan. Tengo la buena fortuna de haber conocido a unas cuantas personas a las que puedo mirar con admiración e intentar parecerme a ellas. Y, aunque la sensación de estos tiempos es que la humanidad todavía no ha llegado en conjunto, me llenan de la suficiente esperanza como para no abandonar.
 
Qué atractivo este presente continuo salpicado de pretéritos, futuros, subjuntivos, imperativos...
Es genialidad en estado puro, una denuncia social adornada con una enriquecedora puesta en escena. Me ha encantado la originalidad con la que planteas desde el comienzo esa tendencia a la burla cuando la ignorancia impera.
Y esa consecución de improperios a los que se somete a los más indefensos con el fin de ocultar las carencias de los supuestamente más fuertes...
No había visto esta entrega y aprovecho para agradecerte el enriquecimiento recíproco según haces constar y te felicito de corazón por el deleite que me suponen este tipo de trabajos, que lo son sin ninguna duda, pero que nos muestran además un talento especial a la sensibilidad y a la capacidad de observación que sin duda esclarece el arroyo en el que uno se sumerge a lo largo de la vida.

FELICIDADES y un abrazo grandote.

Palmira

Le he cogido un cariño enorme a este poema. Aquí no se notará, pero añadí en los agradecimientos a un par de personas porque, ante el entusiasmo que mostró una de ellas, me di cuenta de que su influencia en el escrito era mayor de lo que había valorado inicialmente.

No fue un acto totalmente deliberado escribirlo (es decir, no soy consciente de qué hice para que quedara bien) y no sé si o cuándo podré escribir algo semejante.

Tu comentario lleva tanto halago (en el mejor sentido posible) tan bien expresado y tan bien construido que es una auténtica caricia.

Espero que no falten las ocasiones de seguir descubriéndote.

Un abrazo,

Álvaro
 
Un tema tan humano no es fácil de ser manejado sin caer en la crítica o el sarcasmo hiriente. El manejo de una vida no solo son los problemas de otros cuando no entienden los problemas de uno... también son los problemas de uno cuando no entiende los problemas de otros.

Es un gran poema narrativo, lleno de humanidad propia y universal, como un espejo.

Si tuviera un premio para otorgar... sería a esta obra.

Saludos cordiales.
 
Un tema tan humano no es fácil de ser manejado sin caer en la crítica o el sarcasmo hiriente. El manejo de una vida no solo son los problemas de otros cuando no entienden los problemas de uno... también son los problemas de uno cuando no entiende los problemas de otros.

Es un gran poema narrativo, lleno de humanidad propia y universal, como un espejo.

Si tuviera un premio para otorgar... sería a esta obra.

Saludos cordiales.

Muchas gracias, dragon_ecu. Tu comentario ya es a su manera un premio, aunque haya tardado tanto en pasar a recogerlo.
 

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