Fingal
Poeta adicto al portal
Me dijo la profesora:
‒Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
‒Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
‒Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.
AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.
Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.
‒Jaimito, haz una frase
con el futuro perfecto del subjuntivo.
Y yo dije:
‒Quisiera un
subjuntivo
futuro perfecto
contigo.
Yo no sabía de las manadas de carcajadas hirientes.
Desde entonces hacen chistes sobre mí,
como si fuera gilipollas.
Es la herencia de quienes enseñan a cacarear la ignorancia.
Ahora los niños solo quieren ser Messi o Cristiano,
como si fuera distinto,
y, la verdad,
no alcanzan para Jaimito.
Menos los más listos.
Los más listos quieren ser niñas.
Deambulan por el campo
porque nunca los eligen
jugando a qué excusa de equipo pertenecen.
A veces se escurren por agujeros cercanos
y se cuentan los detalles de esos mundos.
La mayor parte del tiempo están solos
porque las niñas tampoco los eligen.
Las niñas se acercan como polillas
a los que más fuerte piafan y berrean por ellas.
Menos las más listas.
Las más listas quieren ser niños,
pero los niños se burlan y las desprecian
porque no tienen polla.
Porque, ¿sabes?
‒Yo soy tan grande como mi polla.
O tan gilipollas.
Sí, otra vez.
Venga, vamos a reírnos de Jaimito
a ver si así no se nos nota.
A veces, solo a veces,
las niñas y los niños que quieren ser algo más
se encuentran y dibujan esquemas
de motores de curvatura y máquinas del tiempo,
mientras los demás
follan y se pelean
como bonobos y cerdos
tan orgullosos de serlo
y se limpian el culo
con la virtud del futuro.
Así, la vida,
como un patio de mamíferos malcriados
sin más ley que la linde del conflicto.
Así, desde este lujo de azar generoso
donde cabe preguntarse
para qué carajo sirve el futuro perfecto del subjuntivo,
dejo cuanto de valor hubiere sido
para quien,
llegado mi silencio,
hubiere sabido aliviarme
este pretérito imperfecto
imperativo
sintigo.
AGRADECIMIENTOS/ACKNOWLEDGEMENTS
A mis padres, pues no cabe ningún agradecimiento si no es a ellos primero.
A Iñaki, Carlos y Arturo, por esas cenas donde cabe hablar incluso del uso y el desuso del futuro perfecto del subjuntivo. En especial también por enseñarme que la verdadera importancia del motor de curvatura no es el motor de curvatura, sino el estado de la humanidad capaz de crearlo. ¡Larga vida y prosperidad!
A Marga y Marisa, para que no me falten aquí las mejores, por enseñarme ampliándome las perspectivas, por la compañía a los niños que quieren ser niñas, por su contribución, me gusta pensar que valiosa, al desarrollo del motor de curvatura.
A David Martín Alcalde, por atreverse a preguntar ‒yo no me atreví‒ qué pasaba con los aviones si la superficie de la tierra se mueve tan rápido. Qué buena lección habría sido que la profesora hubiera reconocido que ni ella, ni todos los que se reían, ni siquiera los que no nos reíamos, teníamos respuesta.
A Miguel González Barberá, ¡qué tarde me doy cuenta de tu valía!
A César Guevar, por ese concepto del metabestialismo.
A todas las personas que se esfuerzan por erradicar el machismo y otros comportamientos animalescos de semejante ralea.
A Uqbar, por el piélago, que no sale aquí, pero donde sale, si es que lo publico, no creo que ponga agradecimientos.
A Jaimito, por su abnegado sacrificio.
To Leslie Burke, may your soul enlighten every dawn in Terabithia.
Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 8 de mayo de 2016.
© Todos los derechos reservados.
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