María Rentería
Luna en Acuario.
Imagen de Internet
Mar, espejo pulido refleja mi alma lunar.
De mi insondable imaginación, aguas color plata;
mi naciente alma surge y se acerca a tu litoral
cual Venus triunfante y bella, de labios escarlata.
Al viento del Este y su consorte, Céfiro y Cloris,
necia resiste y retarda mi paso la resaca.
Yaciendo en la playa dormido, cual un bello adonis,
una conocida y amada figura destaca.
Al llegar a tu playa en ella mis huellas yo marco
llenándose así del agua que de mí escurre fluida.
Hay un ambiente mágico, vital líquido, zarco,
encanto y sortilegio, poderoso hechizo druida.
Al verte ahí, feliz y dormido, sonríe mi alma;
el oleaje se funde con tu respiración,
sonido que me envuelve, que me llena y que me calma...
tu pecho que sube y baja vive en mi corazón.
Será que sueñas batallas de barcos y piratas.
Tal vez eres héroe de una victoriosa hazaña,
quizás viajero galáctico, valiente astronauta…
el maquinista de un tren que atraviesa la montaña.
Mi barco en tu puerto se queda, por ti ha atracado,
ya por fin siento cabeza, mi viaje ha terminado.
Suave, en la tibia noche me coloco a tu lado;
tiernamente miro el rostro que tanto yo he amado.
Mi corazón arde al verte así, tanto que se enalba,
contigo estoy en lecho rodeado de caracolas;
al fin mi sueño se fundirá en tu sueño hasta el alba...
descansaré feliz, al son del vaivén de las olas.
Inspirado en el cuento también de mi autoría:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/el-vaiven-de-las-olas.595955/
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