José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
ARADO, FUEGO, Y TIERRA AMANTE (Poesía libre, sin métrica estructurada. Dedicado a una hermosa, bondadosa, y cálida amiga)
Cuando el velo de la noche cierra mis ojos,
regreso a las riveras del pasado,
y navego por los cauces del recuerdo.
De esas aguas, la memoria,
a veces,
se agita cual indómito torrente,
a veces,
se doblega a la agonía
de meandros silenciosos,
estancados, perezosos,
y a veces,
se revela liberada
acariciando vertientes
de alameda, junco, y caña.
Cuando el velo de la noche cierra mis ojos,
anhelo, fervientemente,
sumergirme en ardientes fantasías
renaciendo a la luz de tu mirada,
ser tu esclavo, no ser libre
en la refrescante umbría
de sosegada alameda,
defenestrar la agonía,
y ser torrente de fuego,
de viento, de arena, y agua,
que incinere la hermosura
que resplandece en tu piel,
y abrir en tu cuerpo surcos
con impetuoso arado,
de candela,
de amapola,
de arraigada reciedumbre,
cual si fueras tierra amante
que ansía ser profanada…
a hierro y fuego.
José Galeote Matas (España)
regreso a las riveras del pasado,
y navego por los cauces del recuerdo.
De esas aguas, la memoria,
a veces,
se agita cual indómito torrente,
a veces,
se doblega a la agonía
de meandros silenciosos,
estancados, perezosos,
y a veces,
se revela liberada
acariciando vertientes
de alameda, junco, y caña.
Cuando el velo de la noche cierra mis ojos,
anhelo, fervientemente,
sumergirme en ardientes fantasías
renaciendo a la luz de tu mirada,
ser tu esclavo, no ser libre
en la refrescante umbría
de sosegada alameda,
defenestrar la agonía,
y ser torrente de fuego,
de viento, de arena, y agua,
que incinere la hermosura
que resplandece en tu piel,
y abrir en tu cuerpo surcos
con impetuoso arado,
de candela,
de amapola,
de arraigada reciedumbre,
cual si fueras tierra amante
que ansía ser profanada…
a hierro y fuego.
José Galeote Matas (España)