A …
Dame la dicha con tu cruel desprecio,
De ver sangrar a mi doliente herida,
Dale el dolor al corazón tan necio
Que solo quiere destrozar su vida.
Que tu zarpazo me destroce todo
Y quede muerto en un lugar lejano;
Que tú me arrastres al inmundo lodo
Para morir cual mísero gusano.
Con tu mirar de cruel indiferencia
Y de frialdad, dame el dolor eterno:
De frente quiero conocer la esencia
Del desamor, del llanto y del infierno.
Y con tu porte altiva de grandeza
Dale a mi ser la senda dolorosa,
Donde yo viva junto a la tristeza
Y oscuro muera en olvidada fosa.
Llena mi senda sin piedad de abrojos,
Deja que sufra así en mi cruel calvario,
Con el desprecio de tus verdes ojos
Cuando te mire triste y solitario.
Has que mis penas de dolor sean recias
Y así en mi senda yo recuerde triste:
Que si con esa fuerza me desprecias,
Con esa fuerza igual... tú me quisiste.
Dame la dicha con tu cruel desprecio,
De ver sangrar a mi doliente herida,
Dale el dolor al corazón tan necio
Que solo quiere destrozar su vida.
Que tu zarpazo me destroce todo
Y quede muerto en un lugar lejano;
Que tú me arrastres al inmundo lodo
Para morir cual mísero gusano.
Con tu mirar de cruel indiferencia
Y de frialdad, dame el dolor eterno:
De frente quiero conocer la esencia
Del desamor, del llanto y del infierno.
Y con tu porte altiva de grandeza
Dale a mi ser la senda dolorosa,
Donde yo viva junto a la tristeza
Y oscuro muera en olvidada fosa.
Llena mi senda sin piedad de abrojos,
Deja que sufra así en mi cruel calvario,
Con el desprecio de tus verdes ojos
Cuando te mire triste y solitario.
Has que mis penas de dolor sean recias
Y así en mi senda yo recuerde triste:
Que si con esa fuerza me desprecias,
Con esa fuerza igual... tú me quisiste.