LA PALABRA QUE NO ACABA NUNCA (amor)
Mirar en la noche
bella adicción,
una y otra vez
a ese hábito de atenciones,
hacia esa realidad distante.
Extraña conexión, rumbo reunido
para en ese acuerdo dibujar tu rostro,
imaginar tu cuerpo en cómplice distancia
con el lenguaje atrayente de levitaciones.
Flujo en valle de emociones,
tímida cicatriz vertida en deseo
de las muchas caras de tu cuerpo
que con intimidad abrumadora son,
apartándote de los ciegos rituales.
Te encuentro en el alfiler de los días
no se ha agotado, creo que no;
cuando tu sol se levanta, mira
y cruza mi vida
libre de la presunción,
puedo pronunciar entre matices
esa palabra que no acaba nunca:
amor.
En ese instante
La mente se hace tiempo,
vacío de hombre, silencio
para dejar el cuerpo atrapado
entre certezas de sentidos,
para cerrar los ojos y teñir
de matices el celo del alma.
Lleno de vida, sé, amo.
* * * * * * *
luzyabsenta