spring
Sonriendo...
Es sentimiento muy puro y bendito
el amor de los adorables abuelitos,
remanso de tiernas muestras amorosas
protectoras miradas y oración perpetua.
Un nieto ante ellos es olvido de lo estricto
siendo los perfectos compañeros de juegos,
estupendos confidentes y sabios consejeros,
entienden y se gozan en el candor de los niños.
Somos o llegaremos a ser abuelos
tan genial como son o lo fueron ellos,
con sus ojos claritos, dedos de caramelo
van contando costumbres de sus tiempos.
Cómo desearía parar el tiempo,
elevar con ellos un volantín al cielo,
trepar columpios de árboles en el parque
sonar carcajadas dobles con sus jocosidades.
Cómo desearía descarrilar un día, solo un día,
y acariciar el brillo de sus blancos cabellos,
voltear hacia atrás y abrazarme a su pecho
bendecidos nietos y abuelos ¡si fuéramos eternos!