lesmo
Poeta veterano en el portal
También para todas las poetas.
¡Que Dios te bendiga, madre,
porque me diste la vista!
Esta mirada que arde
cuando veo las encinas,
el trigo, los olivares,
del campo de Andalucía.
¡Que Dios te bendiga, madre,
porque puedo oír la risa!,
y escucho también el cante,
¡qué sé yo por bulerías!,
¡qué sé yo por soleares!,
o el que se canta en las minas.
¡Que Dios te bendiga, madre,
por mis manos que acarician!
las rosas en los rosales,
jazmines en celosías,
con las que puedo enjugarte
las lágrimas de alegría.
¡Que Dios te bendiga, madre,
por ese olor a cocina!
El perfume de los mares
que a lomos de tierna brisa
galopa sobre cristales
recorriendo las marismas.
¡Que Dios te bendiga, madre,
por la ternura que inspiras!
Que lleva siempre a besarte
por las penas que me quitas,
que nadie como tú sabe
donde tengo las espinas.
¡Que Dios te bendiga, madre,
porque me diste la vida!
Mejor nacencia no cabe,
no cabe mejor familia,
y en el pecho no me cabe
decir que nací en Sevilla.
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