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La ruina (Soneto)

lesmo

Poeta veterano en el portal
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

 
Última edición:
A veces la grandeza de las ruinas es mayor que la que tuvieron en su presente, estimado. Testimonios del pasado que nuestra imaginación proyecta con música de vals...

Te dejo un par de notas en la cita.

abrazo
Jorge

El gran salón, murales, muebles, cosas, (eliminaría la coma final)
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí la anciana (Diría «una anciana», no perturba la métrica a mi criterio. No has dicho nada de la anciana previamente, por eso te sugiero «una» en lugar de «la», quizás tengas tus razones en contra, no sé.)
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

 
Si en lugar de cosas llegas a poner trastos hubiera cambiado mucho el soneto jejeje, así te ha quedado muy bonito, con sus viejos muebles, sus mariposas y sus rosas, muy estético. Me quedó la duda de si son las señales escombradas de grandeza las que recuerdan cada araña o si es cada araña la que recuerda las señales escombradas de grandeza, ya me dirás. Lo de las cortinas colgando su vejez en el espacio es muy creativo, lo más llamativo de tu estupendo soneto. También la sencillez formal, lo mucho que consigues con tan económicos elementos.Un abrazote.
Creo que el sujeto es «cada araña y la cortina...», por lo que corresponde efectivamente el plural «recuerdan».
Discúlpame, Salvador, esta intromisión.

abrazo
J.
 
Última edición:
A veces la grandeza de las ruinas es mayor que la que tuvieron en su presente, estimado. Testimonios del pasado que nuestra imaginación proyecta con música de vals...

Te dejo un par de notas en la cita.

abrazo
Jorge
Así es, estimado Jorge, me ha hecho pensar esa reflexión que me dejas. ¡En cuántos salones resuenan aún esos valses!
Muchas gracias por tus siempre acertados consejos. Efectivamente tengo alguna razón por la que emplear el artículo "la" aunque eso puede escaparse un poco al lector, ciertamente. Quitaré la coma que sobra.
Vuelvo a agradecer tu presencia y te mando mi abrazo.
Salvador.
 
Si en lugar de cosas llegas a poner trastos hubiera cambiado mucho el soneto jejeje, así te ha quedado muy bonito, con sus viejos muebles, sus mariposas y sus rosas, muy estético. Me quedó la duda de si son las señales escombradas de grandeza las que recuerdan cada araña o si es cada araña la que recuerda las señales escombradas de grandeza, ya me dirás. Lo de las cortinas colgando su vejez en el espacio es muy creativo, lo más llamativo de tu estupendo soneto. También la sencillez formal, lo mucho que consigues con tan económicos elementos.Un abrazote.
Contesto a tu amable comentario con una sonrisa también amable por eso de los "trastos" y por lo de los "económicos elementos" que, efectivamente, lo primero me hubiera causado algún problema y lo segundo es bastante evidente, pero si a tu juicio he conseguido algo los doy por buenos. Como señala Jorge el sujeto es "cada araña y la cortina". Reflexionaré sin duda sobre tus anotaciones.
Con mi abrazo agradecido, estimado Miquel.
Salvador.
 
Creo que el sujeto es «cada araña y la cortina...», por lo que corresponde efectivamente el plural «recuerdan».
Discúlpame, Salvador, esta intromisión.

abrazo
J.
Ninguna intromisión, estimado Jorge, aparte de que este foro es para el debate en en este espacio te recibo siempre con mucho agradecimiento. Otra cosa es que yo haya acertado en la redacción de esos versos.
Abrazos, de nuevo.
Salvador.
 
Sí, tiene pleno sentido, tanto cada araña como la cortina recuerdan señales escombradas de grandeza, es decir, una multitud. Voy a retirar eso que he dicho de la economía de medios. Esta frase con doble sujeto en posición final, uno de ellos con núcleo seguido de un largo complemento es bastante compleja, propio de la poesía culterana. El resultado es igual de bello. Un saludo
Estimado Miquel: A mí me ha gustado eso de la economía de elementos, sinceramente. También te señalo que con cada observación vuestra uno se va enriqueciendo. Estos comentarios los guardo entre lo que para mí es preciado y de más utilidad.
Con mi abrazo.
Salvador.
 
¡Qué magnífico vuelo lírico despliega tu poema, Salvador!
Sigo tu mirada por el viejo castillo en alas del sentimiento y la nostalgia que opone su atractivo envolvente a los embates del tiempo.
 
Bravo, Salva. Este soneto es magistral. ¡Me descubro ante tu poesía!

El primer cuarteto, sin verbos en forma personal, es una imagen que sólo un gran poeta puede lograr. Su complemento natural y acertadísimo es el segundo cuarteto con esa misteriosa anciana indeterminada que sabiamiente has "indeterminado" siguiendo el oportuno consejo de Jorge. Y los tercetos... acierto tras acierto.

A mí me parece que el término "cosas" queda muy bien para recoger y sugerir toda esa variedad no objetivada/no objetivable de signos de ruina que nos ofreces. ¡Irresistible en su vaguedad!

¡¡¡¡Bravo!!!! De verdad. Saludos.
 
Última edición:
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana

Apreciado poeta y amigo "lesmos":

El espíritu de un gran poeta se refleja en la desripción sintética y lírica
con la cual describes cada escenario, decripción tan nítida, que al lector
le parece encontrarse como espectador de cada escenario que dibujas
con destreza en tu poema. El lector también sabe que se encuentra en
un salón grande, lleno de antigüedades, recibiendo el calor de la mañana;
el mismo que reciben las rosas, regaladas por la primavera, colocadas tal
vez por la anciana para que la lozanía de aquellas constrastara con
la tristeza de ella y la ruina del palacio. Excelente muestra de lo que tanto fue
y hoy ha caído en la decadencia.

Técnica impecable.

Con mis felicitaciones,

Fraternalmente,
Ulpiano.
 
Última edición:
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

Precioso y evocativo soneto, las ruinas suelen guardar historias bien memorables o miserables, abrazos Seba.
 
Apreciado poeta y amigo "lesmos":

El espíritu de un gran poeta se refleja en la desripción sintética y lírica
con la cual describes cada escenario, decripción tan nítida, que al lector
le parece encontrarse como espectador de cada escenario que dibujas
con destreza en tu poema. El lector también sabe que se encuentra en
un salón grande, lleno de antigüedades, recibiendo el calor de la mañana;
el mismo que reciben las rosas, regaladas por la primavera, colocadas tal
vez por la anciana para que la lozanía de aquellas constrastara con
la tristeza de ella y la ruina del palacio. Excelente muestra de lo que tanto fue
y hoy ha caído en la decadencia.

Técnica impecable.

Con mis felicitaciones,

Fraternalmente,
Ulpiano.
Valoro enormemente, estimado Ulpiano, este comentario por lo elaborado y lo pormenorizado de las apreciaciones que se vuelcan en él. Es lo mejor que se puede decir de un poema, que llega al lector y que éste lo hace suyo también con su sensibilidad e imaginación. Por todo ello quedo muy agradecido por esta valoración positiva.
Con mi saludo muy cordial va, de nuevo mi agradecimiento.
Salvador.
 
Bravo, Salva. Este soneto es magistral. ¡Me descubro ante tu poesía!

El primer cuarteto, sin verbos en forma personal, es una imagen que sólo un gran poeta puede lograr. Su complemento natural y acertadísimo es el segundo cuarteto con esa misteriosa anciana indeterminada que sabiamiente has "indeterminado" siguiendo el oportuno consejo de Jorge. Y los tercetos... acierto tras acierto.

A mí me parece que el término "cosas" queda muy bien para recoger y sugerir toda esa variedad no objetivada/no objetivable de signos de ruina que nos ofreces. ¡Irresistible en su vaguedad!

¡¡¡¡Bravo!!!! De verdad. Saludos.
Disculpa, estimado amigo, que no haya observado el orden de contestación, sin duda un despiste me ha jugado una mala pasada.
Respecto a tu comentario, ¿qué decir?, pues que me llena de satisfacción. Vienen a enriquecer mis letras estas palabras tuyas tan generosas que guardaré. Celebro muy mucho que haya sido de tu agrado esta propuesta y que las modificaciones que hice siguiendo los consejos certeros de Musador te hayan resultado acertadas.
Recibe mi saludo muy cordial junto a mi agradecimiento.
Salva.
 
jo, cuantas arañas, y las cortinas colgando su vejez en el espacio.....¡es que estoy alí Salvador..., tu soneto me ha transportado al viejo palacio y me lo estoy pasando bomba, gracias por este momento y a tu soneto de suti
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.


l movimiento, marga
 
jo, cuantas arañas, y las cortinas colgando su vejez en el espacio.....¡es que estoy alí Salvador..., tu soneto me ha transportado al viejo palacio y me lo estoy pasando bomba, gracias por este momento y a tu soneto de suti


l movimiento, marga
Celebro, estimada Marga, que hayan sido de tu agrado estas letras.
Te estoy muy agradecido por haber pasado y por dejar este tan amable comentario.
Con mi saludo muy cordial.
Salvador.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.


Hola Salvador.

Este soneto que has trabajado de manera tan impecable me recuerda a una de las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer "Del Salón En El Ángulo Oscuro" que tal vez hayas leído. Trasciende sobre todo el mensaje final que habla del tiempo y como todo queda en la memoria aunque ese pasado esté presente en los objetos que añoramos.

Saludos cordiales.

Miguel Ángel.
 
Hola Salvador.

Este soneto que has trabajado de manera tan impecable me recuerda a una de las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer "Del Salón En El Ángulo Oscuro" que tal vez hayas leído. Trasciende sobre todo el mensaje final que habla del tiempo y como todo queda en la memoria aunque ese pasado esté presente en los objetos que añoramos.

Saludos cordiales.

Miguel Ángel.
¡Cómo no recordar la rima de Bécquer! Celebro que estas letras sean así de sugerentes para ti, estimado Miguel Ángel.
Agradezco mucho este comentario que me resulta muy satisfactorio.
Con mi saludo muy cordial.
Salvador.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.


Un soneto lleno de recuerdos viejos que el tiempo parece traernos a través de los muebles y cosas del salón.
Soberbio amigo mío, me llevaste de tu mano a mi quimérico salón.
No entiendo por qué no lo pusiste en competitiva...me ha encantado.
Un fuerte abrazo admirado Salva.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

Precioso y certero soneto sobre la ruina Encantada de leerte. Un abrazo amigo.
 
Un soneto extraordinario, Salva, de los que califico de "para guardar" , y de hecho los guardo; me has dejado maravillado con el nivel poético de estos versos, sinceramente; has hecho bién en seguir los apuntes de Musador que han contribuido a la perfección de este trabajo, por el que te felicito.

Un abrazo.


El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

 
Un soneto lleno de recuerdos viejos que el tiempo parece traernos a través de los muebles y cosas del salón.
Soberbio amigo mío, me llevaste de tu mano a mi quimérico salón.
No entiendo por qué no lo pusiste en competitiva...me ha encantado.
Un fuerte abrazo admirado Salva.
Me alegro muchísimo, querido Luis de que hayan sido de tu gusto estos versos y de que te hayan traído esas sensaciones.
Lo publiqué aquí sin intencionalidad alguna. No sé si será posible pasarlo a competitiva. De todas maneras el premio, de esto estoy seguro, está en vuestros comentarios.
Recibe mi abrazo muy fuerte y agradecido.
Salva.
 
Un soneto extraordinario, Salva, de los que califico de "para guardar" , y de hecho los guardo; me has dejado maravillado con el nivel poético de estos versos, sinceramente; has hecho bién en seguir los apuntes de Musador que han contribuido a la perfección de este trabajo, por el que te felicito.

Un abrazo.
El que tú, querido Juan Ramón, guardes un trabajo mío supone un halago que también guardaré entre lo que es preciado para mí. Le decía al compañero Luis Prieto que vuestros comentarios ya son suficiente premio para mí. Efectivamente los consejos de Jorge mejoraron muy mucho mi propuesta inicial. Recibo vuestros consejos como algo muy valioso.
Te mando mi abrazo junto a mi agradecimiento por tu compañía.
Salva.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.




Hola mi querido amigo y admirado Poeta, ¿qué te puedo decir yo , ante todo lo que ya te dicen los compañeros que tanto saben de las formas, delos ritmos?...-solo que he seguido el recorrido de tus verso como si una cámara de cine me lo mostrara despacio, recreandose en cada elemento de esas ruinas...me he alegrado con las rosas del jarrón, la primavera en el el jardín, las mariposas...y he sentido el paso desganado de la anciana entre los cipreses y ese brillantemente triste terceto final...
cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.


un verdadero placer, como siempre, querido Salvador, podría leer hojas y hojas de de una prosa poética llevada de tu mano, en forma de relato. Pero, nada nuevo, porque ya sabes como me gustan tus letras.
Un fuerte abrazo de tu amiga, desde este rincón marino.
Isabel
 
Última edición:
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.



Muy bien, poeta. Ya ves como se aprecia tu poesía. Todo es fruto de tu talento y de tu enorme capacidad de estudio y trabajo. Eres digno de admirar amigo. Un soneto espectacular, mi buen amigo Salva.
Un fuerte abrazo, junto con mi aplauso, mi cariño y mi admiración.
 
Hola mi querido amigo y admirado Poeta, ¿qué te puedo decir yo , ante todo lo que ya te dicen los compañeros que tanto saben de las formas, delos ritmos?...-solo que he seguido el recorrido de tus verso como si una cámara de cine me lo mostrara despacio, recreandose en cada elemento de esas ruinas...me he alegrado con las rosas del jarrón, la primavera en el el jardín, las mariposas...y he sentido el paso desganado de la anciana entre los cipreses y ese brillantemente triste terceto final...
cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.


un verdadero placer, como siempre, querido Salvador, podría leer hojas y hojas de de una prosa poética llevada de tu mano, en forma de relato. Pero, nada nuevo, porque ya sabes como me gustan tus letras.
Un fuerte abrazo de tu amiga, desde este rincón marino.
Isabel
Tus palabras, querida Isabel, llegan como siempre a hacer más ricas las mías. Ese paseo que hemos dado juntos por las ruinas del palacio me hace pensar en la amistad que, en absoluto, está en ruinas. El placer será siempre mío de recibirte en este espacio al que aportas tus luces.
Recibe mi abrazo junto a mi agradecimiento y mi admiración.
Siempre tu amigo,
Salvador.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

Gran soneto Salvador:
El recuerdo de un viejo palacio nos remonta a un tiempo pasado que siempre fue mejor, yo no le encuentro nada ,a mi entender es perfecto. Con admiración. Claudio
 
Muy bien, poeta. Ya ves como se aprecia tu poesía. Todo es fruto de tu talento y de tu enorme capacidad de estudio y trabajo. Eres digno de admirar amigo. Un soneto espectacular, mi buen amigo Salva.
Un fuerte abrazo, junto con mi aplauso, mi cariño y mi admiración.
Mil gracias, querido amigo, por esta presencia amable tuya que me produce tanta satisfacción. Celebro que estas letras hayan sido de tu agrado. Me siento afortunado por contarme entre tus amistades.
Recibe mi abrazo junto a mi admiración.
Tu amigo siempre,
Salva.
 
El gran salón, murales, muebles, cosas
de un tiempo ya pasado. La mañana,
un poco de calor por la ventana,
y en la mesa un jarrón con unas rosas.

Primavera, revuelan mariposas
las calvas del jardín y allí una anciana
recorre los cipreses con desgana
y empolvadas arrugas quejumbrosas.

Señales escombradas de grandeza
recuerdan cada araña y la cortina
colgando su vejez en el espacio;

y cruje a lentos pasos la tristeza
al ser como rescoldo de la ruina
que habita la penumbra del palacio.

Imágenes de grandezas decrépitas, preciosamente versadas y vívidas.
Un placer pasar por tu rica obra.

Fuerte abrazo

Alfonso
 

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