salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡No hay derecho¡
Otra muerte más, inutil. Como todas.
Estoy bastante cabreado.
Estoy hasta los c... jones
de tanto descerebrado,
qué, encima, aduce razones.
Y, ¿cuantas van yá, joder?
¿Quién tiene el alma tan negra
para matar a otro ser?
¿Por qué, de forma tan vil,
se asesina a una mujer?
Y muchas, mueren, después
de un periodo de tortura,
golpes, insultos ingratos;
muriendo una y otra vez
con vergüenza y malos tratos.
¡TÚ¡, cerebro desconchado
que matas al ser amado.
Vaya mierda de querer;
poniendo, a su miedo, yugo,
sacando, a su miedo, jugo
que te sirve de placer.
Y tú, mujer, no te calles,
no aguantes ni una mirada
que te tenga acojonada,
ni un chis, ni siquiera nada.
.................
¡Uf¡ que berrinche he cogido,
me puesto de ira perdido.
Menos mal que está, a mi lado,
mi mujer que me ha besado
para poderme calmar.
Pero, mañana, vuelta a empezar.
Lo he suavizado bastante (por deseo de mi mujer. En mi casa mando yo pero se hace lo que dice ella) el original era, quizás, demasiado duro en el lenguaje.
¿Qué podría hacer yo, para despertar conciencias?
¿Que podría hacer yo, que no tengo ningún poder?
Apelo a todas las madres, para que eduquen, a esos pequeños y futuros machos, en el respeto y el amor. A ver si resulta que la culpa, en algunos casos, la tienen las madres que convierten a sus hijos en machistas imperterritos y crueles. Quiero creer que no. No sé si será un mal congenito o adquirido, en ambos casos malo.
Reconozco que no todos los casos son iguales, pero ninguno tiene justificación. Personalmente conozco un caso que, si alguna de vosotras fuera la madre de un pobre hombre con la vida destrozada por una ladrona y delincuente, me gustaría saber qué haría (si alguien tiene interés, privadamente, se lo cuento).
De todo hay. Pero la balanza tiene en un lado kilos y en el otro toneladas, y aumentado.
¿Qué hacer?... ¿Qué hacer?
¿conciencia?... ¿seguro?
No sé... no sé.
Manuel Sal Menéndez.
Otra muerte más, inutil. Como todas.
Estoy bastante cabreado.
Estoy hasta los c... jones
de tanto descerebrado,
qué, encima, aduce razones.
Y, ¿cuantas van yá, joder?
¿Quién tiene el alma tan negra
para matar a otro ser?
¿Por qué, de forma tan vil,
se asesina a una mujer?
Y muchas, mueren, después
de un periodo de tortura,
golpes, insultos ingratos;
muriendo una y otra vez
con vergüenza y malos tratos.
¡TÚ¡, cerebro desconchado
que matas al ser amado.
Vaya mierda de querer;
poniendo, a su miedo, yugo,
sacando, a su miedo, jugo
que te sirve de placer.
Y tú, mujer, no te calles,
no aguantes ni una mirada
que te tenga acojonada,
ni un chis, ni siquiera nada.
.................
¡Uf¡ que berrinche he cogido,
me puesto de ira perdido.
Menos mal que está, a mi lado,
mi mujer que me ha besado
para poderme calmar.
Pero, mañana, vuelta a empezar.
Lo he suavizado bastante (por deseo de mi mujer. En mi casa mando yo pero se hace lo que dice ella) el original era, quizás, demasiado duro en el lenguaje.
¿Qué podría hacer yo, para despertar conciencias?
¿Que podría hacer yo, que no tengo ningún poder?
Apelo a todas las madres, para que eduquen, a esos pequeños y futuros machos, en el respeto y el amor. A ver si resulta que la culpa, en algunos casos, la tienen las madres que convierten a sus hijos en machistas imperterritos y crueles. Quiero creer que no. No sé si será un mal congenito o adquirido, en ambos casos malo.
Reconozco que no todos los casos son iguales, pero ninguno tiene justificación. Personalmente conozco un caso que, si alguna de vosotras fuera la madre de un pobre hombre con la vida destrozada por una ladrona y delincuente, me gustaría saber qué haría (si alguien tiene interés, privadamente, se lo cuento).
De todo hay. Pero la balanza tiene en un lado kilos y en el otro toneladas, y aumentado.
¿Qué hacer?... ¿Qué hacer?
¿conciencia?... ¿seguro?
No sé... no sé.
Manuel Sal Menéndez.