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Conciencia impía

lesmo

Poeta veterano en el portal
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
 
Magnífico este romance, Salvador; esa diatriba contra el Pepito Grillo que nos echa en cara nuestras meteduras de pata y que se nos hace en ocasiones odioso, es por otra parte tan necesario y tan nuestro que no seríamos nosotros sin él. Tú le has dicho aquí muchas verdades a ese Pepito, pero sin las verdades y advertencias que nos dice esa vocecita interior,( maldito grillito), nada seríamos como bien dices al final del poema:

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,

Mi felicitación amigo poeta.

Un abrazo.



Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
 
Última edición:
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
Conciencias tranquilas y azabaches. Una gran verdad, querido poeta. A veces, el ladino duerme mucho mejor que el cabal. Un gusto ha sido leerte nuevamente, en un estilo enormemente claro. Sigue escribiendo, que nos enriquece el foro regularmete. Gran abrazo.
Gus
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
Dura la conciencia en cuanto firme como roca y en cuanto larga, como vida. Palabras que golpean el interior, que hablan sin sonido y nos acongojan y duelen en ese interno silencio que nos habita. Un placer pasar por sus versos, maestro. Un saludo. LUIS.
 
Dura la conciencia en cuanto firme como roca y en cuanto larga, como vida. Palabras que golpean el interior, que hablan sin sonido y nos acongojan y duelen en ese interno silencio que nos habita. Un placer pasar por sus versos, maestro. Un saludo. LUIS.
Ese ascua que nos acompaña y nos mantiene despiertos, estimado Luis. El placer será siempre mío de recibirlo en estos espaciós con su mirada atenta y amable.
Con agradecimiento, un saludo afectuoso.
Salvador.
 
Última edición:
Magnífico este romance, Salvador; esa diatriba contra el Pepito Grillo que nos echa en cara nuestras meteduras de pata y que se nos hace en ocasiones odioso, es por otra parte tan necesario y tan nuestro que no seríamos nosotros sin él. Tú le has dicho aquí muchas verdades a ese Pepito, pero sin las verdades y advertencias que nos dice esa vocecita interior,( maldito grillito), nada seríamos como bien dices al final del poema:



Mi felicitación amigo poeta.

Un abrazo.
De nuevo, querido Juan Ramón, me he saltado el orden de las respuestas. Te pido mil disculpas por ello.
Ese Pepito Grillo indispensable, como muy bien señalas, para vivir, al menos para la mayoría. Muchas gracias, amigo, por esta compañía valiosa que me haces con tus acertados comentarios.
Con todos mis afectos, un abrazo fuerte.
Salvador.
 
Conciencias tranquilas y azabaches. Una gran verdad, querido poeta. A veces, el ladino duerme mucho mejor que el cabal. Un gusto ha sido leerte nuevamente, en un estilo enormemente claro. Sigue escribiendo, que nos enriquece el foro regularmete. Gran abrazo.
Gus
Aquí me tienes, querido Gus, pidiendo disculpas otra vez por saltarme el orden de los comentarios. Otro despiste que me apesadumbra.
Muchas gracias por acercarte a mis letras y dejar la huella de tu mirada amable. Será siempre un placer recibirte.
Con mucho afecto, recibe un fuerte abrazo, amigo.
Salvador.
 
De nuevo, querido Juan Ramón, me he saltado el orden de las respuestas. Te pido mil disculpas por ello.
Ese Pepito Grillo indispensable, como muy bien señalas, para vivir, al menos para la mayoría. Muchas gracias, amigo, por esta compañía valiosa que me haces con tus acertados comentarios.
Con todos mis afectos, un abrazo fuerte.
Salvador.

Ya sabes amigo que no le doy la menor importancia al turno de respuestas pues yo soy el primero que me salto esa norma de cortesía muchas veces y, en otros casos aun peores, ni contesto sino después de revisar mis poemas hasta con años de retraso. Soy un verdadero desastre en este sentido y lo reconozco.

Un abrazo.
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
Perfectas, a mi juicio, cuartetas asonantadas, que a mi oído le suenan como a un magnífico romance de doble rima (en pares y en impares). Suenan de maravilla, con una exquisita musicalidad, y en donde muchas de las rimas (asonantes) suenan casi como consonantes.
El tema, profundo, muy filosófico. Bueno, amigo Salva, a veces es mejor aplicar el ejemplo de los que ponen masilla en los cristales, para que ""el agua"" resbale, y no someterse a la """impía implacable""", que, a fin de cuentas, no somos malos, jaja, y tú, menos que nadie. Creo que podemos tener la conciencia traquila, y tú, el primero, seguro.
Un fuerte abrazo, mi querido Salva..., sin arrebujos, jajajajaja, que hace muuuucho calor, jajajajajaja
 
Perfectas, a mi juicio, cuartetas asonantadas, que a mi oído le suenan como a un magnífico romance de doble rima (en pares y en impares). Suenan de maravilla, con una exquisita musicalidad, y en donde muchas de las rimas (asonantes) suenan casi como consonantes.
El tema, profundo, muy filosófico. Bueno, amigo Salva, a veces es mejor aplicar el ejemplo de los que ponen masilla en los cristales, para que ""el agua"" resbale, y no someterse a la """impía implacable""", que, a fin de cuentas, no somos malos, jaja, y tú, menos que nadie. Creo que podemos tener la conciencia traquila, y tú, el primero, seguro.
Un fuerte abrazo, mi querido Salva..., sin arrebujos, jajajajaja, que hace muuuucho calor, jajajajajaja
Eres único para levantar ánimos, queridísimo José. Tienes razón, los escrúpulos en la conciencia llegan a enfermar a quien los posee. La rectitud de conciencia no conlleva el martirio, más bien conduce a la felicidad. Celebro, mi amigo que te hayan resultado agradables estas cuartetas con ritmos de romance.
Con muchísimo agradecimiento y sin arrebujos te abrazo con todo mi cariño.
Salva.
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
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Me ha gustado este poema, hasta para declamarlo. Habla de la conciencia donde el ser humano es la única criatura viviente que la posee,
para la moral como dices " IMPLACABLE" . Un saludo Salvador.-
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.

Me ha gustado este poema hasta para declamarlo con ademanes. Hablas de la conciencia donde el ser humano es la única criatura viviente que la posee, y sobre la moral como dices "IMPLACABLAE". Placer de lectura Salvador. Un saludo.-
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.

Cuanta falta en los que mandan, y cuanta sobra en los ciudadanos de a pié, muy bien elegidos esos versos compañero Salvador, tema con fuerza y como de costumbre muy bien desarrollado, grata lectura, un fuerte abrazo.
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
Precioso y certero romance doble que me ha encantado leerte. Un abrazo amigo.
 
Por eso cuando yo oigo decir eso de
-Yo duermo muy bien, que tengo la conciencia tranquila
Yo pienso:
-Pues la mía esta tranquilísima y sin embargo tengo un insomnio de mil pares de narices.

Y es que la conciencia picará, pero no da ni quita sueño.
Magnífico romance, Salva.
Un abrazo.
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.

Querido Salva, siempre unes al arte de tus versos, la sabiduria de los contenidos que invitan a la reflexión, ambas cosas hace que tus trabajos sean siempre notables.
A veces,es una pena que ciertas conciencias sean tan severas, con seres que no lo merecen, mientras otras mas permisivas, dejan que duerman a pierna suelta gente que ha dejado sus miseria en inocentes, en almas que perdieron el sueño sindiendo una culpa que no les pertenece. Son asi las conciencias, unas tan estrechas que asfician, otras tan largas que asustan y asi va nuestro mundo, hay excusas para el hambre,para las guerras, los abusos, el maltrato, para el destrozo de nuetro planeta...todo tiene excusa para algunas conciencias y lo que es peor, de los gobernantes.
Ves? ...ya me has hecho reflexionar.
Un fuerte abrazo, con mis mas sinceras fecitaciones, querido Salva.
 
Última edición:
Sencillamente preciosas apuntando su magnífico sonido, marga
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
 
Me ha gustado este poema hasta para declamarlo con ademanes. Hablas de la conciencia donde el ser humano es la única criatura viviente que la posee, y sobre la moral como dices "IMPLACABLAE". Placer de lectura Salvador. Un saludo.-
Es la conciencia que se manifiesta de manera diferente entre los humanos y, a veces también, dentro del mismo ser humano. Una conciencia enferma puede llegar a ser un martirio. Muchas gracias por esta huella amable en mis letras.
Afectuosamente,
Salvador.
 
Cuanta falta en los que mandan, y cuanta sobra en los ciudadanos de a pié, muy bien elegidos esos versos compañero Salvador, tema con fuerza y como de costumbre muy bien desarrollado, grata lectura, un fuerte abrazo.
Muchas gracias, amigo bueno y cercano, por este comentario prueba de tu amable paso por estas letras mías. Muy grato me resulta recibir tus visitas.
Afectuosamente, un fuerte y fraterno abrazo.
Salvador.
 
Por eso cuando yo oigo decir eso de
-Yo duermo muy bien, que tengo la conciencia tranquila
Yo pienso:
-Pues la mía esta tranquilísima y sin embargo tengo un insomnio de mil pares de narices.

Y es que la conciencia picará, pero no da ni quita sueño.
Magnífico romance, Salva.
Un abrazo.
Porque ese insomnio llagará por estar pensando versos, querida amiga. Versos que después vuelcas magistralmente.
Con todo cariño, y grande y fraterno abrazo.
Salvador.
 
Querido Salva, siempre unes al arte de tus versos, la sabiduria de los contenidos que invitan a la reflexión, ambas cosas hace que tus trabajos sean siempre notables.
A veces,es una pena que ciertas conciencias sean tan severas, con seres que no lo merecen, mientras otras mas permisivas, dejan que duerman a pierna suelta gente que ha dejado sus miseria en inocentes, en almas que perdieron el sueño sindiendo una culpa que no les pertenece. Son asi las conciencias, unas tan estrechas que asfician, otras tan largas que asustan y asi va nuestro mundo, hay excusas para el hambre,para las guerras, los abusos, el maltrato, para el destrozo de nuetro planeta...todo tiene excusa para algunas conciencias y lo que es peor, de los gobernantes.
Ves? ...ya me has hecho reflexionar.
Un fuerte abrazo, con mis mas sinceras fecitaciones, querido Salva.
Tienes razón, querida Isabel, en eso que señalas de las conciencias laxas y de lo enfermizo de otras que maltratan con culpas implacablemente. No hay para ser medianamente feliz cosa mejor que una conciencia bien formada.
Te abrazo con todo mi cariño.
Salvador.
 
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.

Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.

A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.

Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.

Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.

Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.

Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
Me impresionan estos versos
tan intensos y tan bellos
por tu pluma bien hilados.
Tengo un amigo Maestro.

Fuerte abrazo

Alfonso
 
Creo amigo Lesmo que tiene algo muy guardado en la conciencia. ¡ja! Qué buen romance de reclamo le ha dado a la conciencia, que es un buen tema de inspiración. Grato pasar por sus letras amigo poeta. Cordial saludo.
 
Creo amigo Lesmo que tiene algo muy guardado en la conciencia. ¡ja! Qué buen romance de reclamo le ha dado a la conciencia, que es un buen tema de inspiración. Grato pasar por sus letras amigo poeta. Cordial saludo.
Pues sí, estimado Paolo, hay algo guardado, o más que algo, pero me parece que la conciencia es un buen lugar para mantenerlo. ¿Y quién no? Le agradezco mucho que haya tenido la gentileza de acercarse a mis letras y dejar su amable comentario.
Con mucho afecto, un cordial saludo.
Salvador.
 
Cuanto más se intenta que calle más habla, lástima que algunos no la escuchan nunca Salvador, porque la implacable suele ser justa y tantas veces nos ayuda a conocernos a nosotros mismos y nos da la oportunidad de rectificar lo que no nos hace felices..., te has expresado líricamente, como siempre y me ha encantado leerte. Abrabesos compañero.
 

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