lesmo
Poeta veterano en el portal
Cállate, conciencia impía,
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.
Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.
A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.
Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.
Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.
Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.
Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.
no me digas más verdades
ni me canses más la vida
contándome solo males.
Con tu memoria enfermiza
ninguna falta me haces,
que mi alma necesita
más que saber olvidarse.
A mi entraña me la pintas
sin lo bello ni lo grande,
me estás abriendo una herida
de la que no sale sangre.
Tu voz no tiene armonía,
es la sonata sin arte,
una fuga perseguida
de unas notas desiguales.
Si nunca dices mentiras
poco tardas en callarte
que vi conciencias tranquilas
del color del azabache.
Eres de algunos masilla
que se pone en los cristales
que toma forma en su día
para que el agua resbale.
Pero sin ti nada haría,
sería todo de balde,
aunque para mí, ¡maldita!,
siempre fuiste la implacable.