lesmo
Poeta veterano en el portal
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.
Mis santos
Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.
Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.
Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.
Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.
Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.
Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.
Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.
Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.