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Mis santos

lesmo

Poeta veterano en el portal
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.
 
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.


Excelente soneto dedicas a estas personas que han sido consideradas como santos no solamente por su religiosidad sino por sus obras de amor al prójimo bien entendido y llevado a cabo, creo que incluyes a Fray Escoba, entre ellos.

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Excelente soneto dedicas a estas personas que han sido consideradas como santos no solamente por su religiosidad sino por sus obras de amor al prójimo bien entendido y llevado a cabo, creo que incluyes a Fray Escoba, entre ellos.

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Mil y mil gracias, querido maestro y amigo, por esta compañía tan grata y confortante que suponen todos tus comentarios. Celebro mucho que esta propuesta haya sido de tu agrado. Ahí están representados todos los que dieron su vida a Dios con heroicidad, también se puede ser héroe empuñando una escoba y una forma elevadísima de oración.
Con todo cariño y admiración un fuerte abrazo.
Salva.
 
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.
Hermosa y clara forma de describir estos sucesos. Un gusto leerte.
Un fortísimo abrazo.
 
Última edición:
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.

Me gusta este soneto, querido amigo. Te quedó redondo.
Mi abrazo, poeta.
 
Muchas gracias, mi querido Ángel, por estas consideraciones tuyas a mis letras. El gusto será siempre mío de recibirte. Con la memoria puesta todavía en tu excepcional poema rimado en Jotabé el cual no me cansaré de elogiar.
Un gran abrazo con todos mis afectos.
Salvador.
Me alegra tanto todos los elogios que he recibido que temo volver a construir otro! Jaja.
Mi agradecimiento será eterno con todos, especialmente con aquellos, como vos, que incentivan al crecimiento.
Un fortísimo abrazo y muchas gracias por tus palabras. Soy un aprendiz con muy pocos conocimientos y no te imaginás lo que significa para mí todos estos halagos.
 
Me alegra tanto todos los elogios que he recibido que temo volver a construir otro! Jaja.
Mi agradecimiento será eterno con todos, especialmente con aquellos, como vos, que incentivan al crecimiento.
Un fortísimo abrazo y muchas gracias por tus palabras. Soy un aprendiz con muy pocos conocimientos y no te imaginás lo que significa para mí todos estos halagos.
Todo lo dicho es totalmente merecido, querido Ángel, celebro eso que me indicas. El aprendizaje es una cosa continua e incesante por lo que estamos en la misma escuela y compartimos pupitre.
Un nuevo y fortísimo abrazo.
Salvador.
 
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.
Ora y labora. Realmente estos son los únicos santos. Están tan llenos de amor que dan todo por los demás.
Los santos son los hombres del futuro, si no lo destruimos, con nuestras criminales guerras y caprichos.
Un abrazo y buen soneto en forma y contenido.
Castro.
 
A las dos teresas,
la de Ávila y la de Calcuta,
y a los que también se remangaban.

Mis santos

Mis santos nunca fueron santurrones
y huyeron del olor a sacristía,
la casta y el coraje les salía
sobrados al cumplir obligaciones.

Si a algunos los notaban remolones
llevaban una bronca cada día
y la contemplación allí se hacía
ferviente pero sin contemplaciones.

Así llegado el caso levantaban
los platos de oportunos puñetazos
por quienes de la regla se aliviaban.

Y siempre despachaban con plumazos
a aquellos que en maneras apuntaban
a hacerles el convento mil pedazos.
Buen soneto, poeta Salvador. Un gusto pasar. Saludos,
Azalea.
 

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