¡Hola Luis!, buenos días; ante nada gracias por leerme con atención, y por ser el primero en comentarme, todo un lujo teniendo en cuenta tu prestigio en este foro y fuera de él. Lo de "en pie de guerra", nada nuevo, pasa hasta en las mejores familias, así que me lo tomo como algo entrañable, por los años que andamos conociéndonos en este Mundo por el que transitamos. Te agradezco lo que me dices y lo revisaré para ver que puedo hacer por mejorarlo.
El mar es el que se lleva todos mis poemas, pero ahora, en mis caminatas diarias, estoy descubriendo el placer de lo que siempre estuvo ahí, desde mi infancia y que apenas percibía. En esta pequeña y tranquila ciudad nuestra, el parque García Sanabria es el Pulmón de la misma, y el que nos hayan dejado este vergel en pleno centro, en aquellos tiempos en que lo ecológico no era un propósito, es en parte, un milagro. Está tan cerca de casa que se puede decir que hemos vivimos en él, entre el parque y la rambla que desde niña recorro, viven los árboles. Los flamboyanes están tan bellos este año, tan sanos. Pero a mi, que me encanta la fotografía, me atraen de los Ficus, sus extrañas raíces y sus troncos, su impresionante altura, todo en ellos es espectacular...El rincón de los viejos ficus, junto a la fuente, es mi preferido ahora, es mágico, como lo es el rincón de los estanques de nenúfares. Bueno, que en este tiempo de mi vida descubro que hay en los árboles, en su esencia, en sus formas, mucho de cada uno de nosotros, de todo aquél, que lo quiera ver, claro; quizás por eso los incendios, provocados, me parecen criminales.
Gracias por tu tiempo, Luis. Un abrazo.
Isabel
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el duende del árbol