Tus banderas de vida (A mi Madre)

Camy

Camelia Miranda
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.

 

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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.

Somos la extensión de nuestros padres y nosotros la de nuestros hijos. Asi, lo que cada uno ve se transforma en colectivo. Un beso, Camy.
 
Somos la extensión de nuestros padres y nosotros la de nuestros hijos. Asi, lo que cada uno ve se transforma en colectivo. Un beso, Camy.
Así es Sergio, con todo lo que implica ese desgaste y la pérdida de los sentidos, que por ello en este momento aflige, pero queda más en esa parte del alma, en las emociones, en lo vivido.
Gracias por tu presencia
Un abrazo grande!!!
Camelia
 
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.

Hermoso poema a la mamita, Camy, muy lindo. Mis aplausos a esos versos llenos de cariño. Saludo cordial.
Azalea.
 
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.

Instantes en esa tregua donde el presentimiento de amor hacia la madre
deja margenes para que el recuerdo sea ilimitado y absoluto en esa
comunicacion filial. una bella poesia. saludos amables de luzyabsenta.
Te deseo la mayor de las felicidades para estos proximos dias.
 
Instantes en esa tregua donde el presentimiento de amor hacia la madre
deja margenes para que el recuerdo sea ilimitado y absoluto en esa
comunicacion filial. una bella poesia. saludos amables de luzyabsenta.
Te deseo la mayor de las felicidades para estos proximos dias.
Y es así LUZ, ilimitado y transferible a mis hijos y espero también que a sus hijos.
Gracias inmensas por detener tu mirada y regalarme siempre tan considerados comentarios
Un abrazo grande, con mis deseos por una Feliz Navidad en unión de la familia
Camelia
 
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Y es así LUZ, ilimitado y transferible a mis hijos y espero también que a sus hijos.
Gracias inmensas por detener tu mirada y regalarme siempre tan considerados comentarios
Un abrazo grande, con mis deseos por una Feliz Navidad en unión de la familia
Camelia
Gracias amiga por la amabilidad de tus respuestas y sobre todo por ese bello abanico de sensaciones que
entregan tus obras. saludos amables de luzyabsenta. recibo con agrado esos tus deseos.
 
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.



Verdaderamente hermoso, Felicidades por todo ese amor querida Cami y por tu hermosa poesía.
Un feliz 2020, querida Poeta.
Isabel
 
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arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.


Hermoso Camelia, disfrútala mientra este entre nosotras, me ha emocionado este poema, Feliz año 2020. un Abrazo grande.-
 
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.



Hola Camy, gusto leerte de nuevo con este dedicado tan emotivo y hermosos como la flor que lo inspira.
Bendecida seas, un abrazo.
 
Unos versos maravillosos, para ese amor único e intransferible. me emocionaron. Que en medio de cualquier adversidad tengas una bonita nochebuena. Recibe mi afecto sincero de siempre hermosa Camelia.
Son momentos difíciles, pero al final de todo se acepta que forma parte del desgaste en el tiempo.
Gracias Selen por llegar y dejar tu huella, igualmente para ti y los tuyos, hayan tenido unas lindas fiestas.
Un abrazo
Camelia
 
El ciclo de la vida, el amor que se siente por siempre a quien nos dió la vida y nos enseñó quienes somos hoy y que luego de una manera u otra trasladaremos a nuestros hijos. Versos muy profundos llenos de inmenso cariño, simplemente hermoso, Camy, saludos Daniel
 
El ciclo de la vida, el amor que se siente por siempre a quien nos dió la vida y nos enseñó quienes somos hoy y que luego de una manera u otra trasladaremos a nuestros hijos. Versos muy profundos llenos de inmenso cariño, simplemente hermoso, Camy, saludos Daniel
Así es Daniel, un perfecto ciclo el que nos acontece.
Ya mi madre está cerquita de los 100 y que te puedo decir, es y será una gran historia que contar
Gracias inmensas por tu paso y cercano comentario
Un abrazo!
Camelia
 
Gracias amiga por la amabilidad de tus respuestas y sobre todo por ese bello abanico de sensaciones que
entregan tus obras. saludos amables de luzyabsenta. recibo con agrado esos tus deseos.
Siempre gracias Luz, por tus invaluables palabras y las consideradas devoluciones que aprecio mucho.
Mi abrazo hasta tu orilla
Camelia
 
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Fueron destellos bajo párpados sedientos,
arpegios ondulando frazadas,
besos levantando sin falta las mañanas
y mágicas notas orquestadas en una dulce canción.


Fueron el acierto en la mesa servida,
la viva llama moldeando el soplo de cada vela,
la oportuna luz ante el olvido
y sonrisas con el recuerdo.


Fueron calma en el dolor,
sostén después de la caída,
fuerza sin tregua
y delirio en el ocaso.


Fueron caricias,
abrazos,
silencios…


Un pergamino de historia

Tus ojos moros que no olvido

El escenario de tus prisas,
de lágrimas ante la ausencia,
de la emoción de bailar,
de caminantes alegrías,
de los relatos de tus viajes
y especialmente,


ese amor que no tiene explicación…


¡Ay Madre!

Cómo duele la noche en tus ojos
en cada uno de los míos
y como de manera milagrosa,
me habitan con sus banderas de vida




PD: Porque aún puedes escuchar, me traigo una de tus preferidas.

Es bueno leerte Camy, en este sentido homenaje a tu madre.


Un abrazo y fuerza.
 
Inmensamente hermoso el poema mi querida Camy, es que ese amor es
tan grande, tan inenarrable, que no se encuentran las palabras para
nombrarlo. Maravillosas y mágicas tus letras que disfruto esta mañana.
Recibe mi beso cariñoso que se apriete en tus mejillas.
Gracias Ana!
Por la compañía y tu huella indeleble
Un abrazo y tengas un feliz fin de semana!
Camelia
 

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