Mi pequeña verdad

penabad57

Poeta veterano en el portal
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.
 
Última edición:
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.


Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.

El poema es un canto al amor genuino, te destaco en color las palabras que resumen ese concepto.
Nunca me voy de tus versos sin conmoverme.
Y te admiro mucho.
Un abrazo :)
 
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.
Un sensible y hermoso poema. Agradable la lectura. Un abrazo
 
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.
Necesitar tan poco, bastarse de ellos pequeños ejemplos donde
tan solo con la mirada se funde ese resplandror que se acomoda.
estar tan desnudo y disuelto en esa polaridad de amor que entrega
la obra. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Necesitar tan poco, bastarse de ellos pequeños ejemplos donde
tan solo con la mirada se funde ese resplandror que se acomoda.
estar tan desnudo y disuelto en esa polaridad de amor que entrega
la obra. excelente. saludos de luzyabsenta
Gracias, LUZYABSENTA, por acercarte a este poema y comentarlo tan amablemente. Abrazos.
 
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.


Donde habita el amor, nada más hace falta...
Hermoso poema amigo.

Siempre disfruto de tu bella poesía, gracias por compartir.

Un abrazo desde mi mar sureño.
 
Gracias, LUZYABSENTA, por acercarte a este poema y comentarlo tan amablemente. Abrazos.
Es interesante adentrarse en una nueva lectura de esta inspiradora obra, un canto de amor
que conmueve. A la vez agradezco tu amable respuesta para mi comentario.
saludos siempre sinceros de luzyabsenta
 
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.
Un gran ejemplo a seguir, que solo importe lo que nos hace mejores seres humanos. Excelencia de tu pluma, como siempre. Abrabesos compañero.
 
Me basta con la generosidad de un sol antiguo,
el pan ácimo entre las manos, un cuenco de agua,
el trinar de los pájaros al nacer la primavera.

Me basta con tu palabra junto a la mía,
el calor de tu piel, el tacto que acaricia mi noche.

Me basta con el pulso del silencio y la mañana que vuelve,
me basta con el abrazo del hombre honesto
que se entrega a la amistad como a un río que nace.

Me basta con tu sombra cuando no necesito mirarte,
tu voz alegre que canta promesas en la infinidad del día,
el solsticio que es el resplandor que deja tu sonrisa.

No necesito monedas, ni oro, ni latifundios
ni mansiones, no necesito la esclavitud del dinero
ni la opulencia de los infames;
solo quiero mi pequeña verdad,
donde habitáis tú y algunas cosas que importan.
Darle lugar y importancia a algunas cosas,nos hace aceptar las cosas tal como son


Saludos
 

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