Vivo presa en mi mundo, y en mi sueño
más que nunca recorro mi universo
con pasos de gigante verso a verso
detrás de un arco iris abrileño.
Libre cometa, vuela al fin sin dueño,
mi espíritu reniega de lo adverso
y en libros de aventura vive inmerso,
con hálito de pájaro en su empeño.
Entran por mi ventana mil abriles,
sus colores invaden mis sentidos,
¡juro que puedo oler la primavera!
¡Cómo añoro los juegos infantiles!,
las risas de los niños, sus sonidos.
¡Eres, blanco Platero, mi bandera!
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