La soledad del poeta 6

Gran diferencia entre sentirse triste y solo u acompañado de esa soledad elegida, bien conocida, que es un estar mirándose a sí mismo. Como siempre me dan ganas de sentarme a tomar un café contigo, pero esta vez no quiero interrumpirte la meditación. Abrabesos Mago Alonso, disfruta mucho tu café y tu cigarrillo.
Pues con un café y un cigarrillo vuelvo... y con dos platos de puchero en la barriga que andan amonestándome en este mismo momento. Creo que he comido demasiado, je je... pero es que llegué de trabajar con mucha hambre.
Te invito, virtualmente, a un cafetito, que siempre es un placer tomarlo en buena compañía.
Un abrazote, Ropi, desde esta primavera llena de azahares.
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.

me quito el sombrero y aplaudo de pie tu inspiración amigo, saludines
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Siempre tendremos en el alma un rincón guardado para ella, la dama de la soledad, aunque no es bueno acostumbrase porque nos impedirá disfrutar de un nuevo día de sol, hermoso poema, saludos Alex
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Una reflexión lírica y noble sobre ese estado del vivir donde muchos la aman. Me recordaste a mis maestros. Perdidos solitarios en su pacion, su corazón, su maestría. La soledad no es ajena al artista y poeta. Sino también a quienes dedican su vida con pasión y amor. A su oficio. Que terminan siendo todos unos artistas en su desempeño. Alonso Vicent un abrazo compañero poeta amigo.
 
Quien logra llevarse bien con esa compañera accede a la magia de universos interiores...Bellísimo poema, llega al alma y la conmueve!! Felicitaciones por este estupendo trabajo!!! Un abrazo, amigo poeta.
Muy agradecido, Miguel, por este comentario al que vuelvo después del retiro estacional entre pinos y rocas.
Un gran abrazo amigo y volvemos a este espacio que tanto nos atrae.
 
Siempre tendremos en el alma un rincón guardado para ella, la dama de la soledad, aunque no es bueno acostumbrase porque nos impedirá disfrutar de un nuevo día de sol, hermoso poema, saludos Alex
Hola Alex... De vuelta al mundanal ruido y a este espacio que suena como música.
Con la soledad siempre a mano, pero sin dejar que ocupe todos los espacios.
Un millón de gracias y nos vemos de nuevo entre líneas y versos.
Un abrazote.
 
Una reflexión lírica y noble sobre ese estado del vivir donde muchos la aman. Me recordaste a mis maestros. Perdidos solitarios en su pacion, su corazón, su maestría. La soledad no es ajena al artista y poeta. Sino también a quienes dedican su vida con pasión y amor. A su oficio. Que terminan siendo todos unos artistas en su desempeño. Alonso Vicent un abrazo compañero poeta amigo.
Muchas gracias, amigo Roman; con soledad o sin ella aquí estamos de nuevo con las personas cercanas que alegran nuestro recorrido.
Un gran abrazo, compañero, poeta y amigo.
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.

Dicen que la soledad no es buena consejera, pero para mi es mi eterna compañera.
Disfruto de la soledad, del silencio de la noche, de los sonidos del viento.
También me llevo bien y comparto tus tensones, te dejo mi abrazo, leeré que son en realidad los tensones, me estan cansando los servetesios. saludos a tus pájaros y a las piedras.-
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Excelentes letras un abrazo.
 
Dicen que la soledad no es buena consejera, pero para mi es mi eterna compañera.
Disfruto de la soledad, del silencio de la noche, de los sonidos del viento.
También me llevo bien y comparto tus tensones, te dejo mi abrazo, leeré que son en realidad los tensones, me estan cansando los servetesios. saludos a tus pájaros y a las piedras.-
Buena consejera fue la Soledad durante estos meses de verano y montaña; aunque la verdad es que solo nunca hubiera estado a no ser por mi facilidad para diluirme y escapar de aglomeraciones varias.
Muchas gracias, Catia, a la vuelta a MP... que por las montañas aún ando hasta septiembre.
Un gran abrazo.
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Bella forma de reconocer a esa soledad que los poetas a veces amamos, "la noche suena a ti, sin engaños" "conozco tu mirada firme"
Lindo detenerse y ser atrapada en las sendas de tu bella inspiración.
Un abrazo desde mi bella y lejana Patagonia Austral, Ecos.
 
Última edición:
Bella forma de reconocer a esa soledad que los poetas a veces amamos, "la noche suena a ti, sin engaños" "conozco tu mirada firme"
Lindo detenerse y ser atrapada en las sendas de tu bella inspiración.
Un abrazo desde mi bella y lejana Patagonia Austral, Ecos.
Muchísimas gracias, Ecos del silencio mismo.
Siempre nos llevamos bien, la soledad y yo; es como un silencio cómplice y compartido.
Un abrazo hasta tus tierras lejanas y australes... deben de ser preciosas.
 
Es un hermoso y profundo poema amigo Alonso, no le falta nada.
Disfruto mis momentos de soledad, es una amiga que me escucha y me habla cuando lo necesito.
Un gran abrazo con mi admiración.
Ahí coincidimos, Laly; la soledad como amiga y confidente, y un espacio propio para compartir.
Un gran abrazo, LY, desde estos campos con cariño.
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.

El entorno inmediato.
Que belleza de poema, Poeta. Con el don que respiran mayormente tus letras, tranquilas, sosegadas,...
Con el paso del tiempo, cuando te paras ante un poema escrito por ti (claro), ¿alguno te sorprende?
Ya estarás pisando tierra de tierra, en el curro, digo, así da gusto... este invierno, lluvia aún no me bautizó (aunque tampoco sería la primera vez que se va sin hacerlo, jeje).
De lujo, Alonso.
un apretado y cálido abrazo, besosss




Ayer te ponía: (no sé si por estar estrenando otra compañía de móvil, pero he tenido que abrir la sesión más de veinte veces). Jo, por hoy no más.
hoy lleva el mismo camino... puaffff
 
El entorno inmediato.
Que belleza de poema, Poeta. Con el don que respiran mayormente tus letras, tranquilas, sosegadas,...
Con el paso del tiempo, cuando te paras ante un poema escrito por ti (claro), ¿alguno te sorprende?
Ya estarás pisando tierra de tierra, en el curro, digo, así da gusto... este invierno, lluvia aún no me bautizó (aunque tampoco sería la primera vez que se va sin hacerlo, jeje).
De lujo, Alonso.
un apretado y cálido abrazo, besosss




Ayer te ponía: (no sé si por estar estrenando otra compañía de móvil, pero he tenido que abrir la sesión más de veinte veces). Jo, por hoy no más.
hoy lleva el mismo camino... puaffff
No hay nada que me indisponga más que cambiar de compañía, de móvil o de ordenador... Esas máquinas, y sus promotores del demonio deberían durar toda la vida.
Almorzando estamos en la playa de Tavernes; andan los árboles mojados, rocío, y no se puede recolectar hasta que no se sequen un poco.
Muchas gracias, Ro, desde esta soledad rodeada de gente, el bar lleno.
Besos...
 
Soledad que se proyecta como un desdoblamiento del yo poético, identificándose con él, por medio de personificaciones y metáforas de alto vuelo lírico. Soledad que se expresa con un léxico acertado a través de imágenes sensoriales, anímicas y cinéticas -entre cuerpo y alma- en el despliegue perfecto de este magnífico poema.
¡Felicitaciones, Alonso!
 
Última edición:
Soledad que se proyecta como un desdoblamiento del yo poético, identificándose con él, por medio de personificaciones y metáforas de alto vuelo lírico. Soledad que se expresa con un léxico acertado a través de imágenes sensoriales, anímicas y cinéticas -entre cuerpo y alma- en el despliegue perfecto de este magnífico poema.
¡Felicitaciones, Alonso!
Un placer leer tu comentario, May. No hay nada mejor que llevarse bien con la soledad, si es elegida. Sigue siendo parte nuestra, es una forma de llevarnos bien con nosotros mismos.

Y esta soledad a tramos te agradece enormemente el análisis poético y la cercanía.

Un gran abrazo desde estas lluvias que nos regalaron un día festivo
 
Vienes, infinita, para quedarte
entre las arrugas dulces que guardo
y se asoman, frente al mundo, y aguardan.
Vuelves tan cansada, frágil, última,
que se reconocen, pulcros, mis pasos
y la acentuación en sombra que traes.
Nos pertenecemos, día por día,
y la noche suena a ti, sin engaños.
Llegas y me encuentras frágil, desnudo,
insumiso y fiel, callado, expectante.
Me acercas a mí, extraño y ausente,
y me alejas, paso a paso, del cuerpo.
Soledad, no me eres nueva; conozco
tu mirada firme, fiel y puntual.
Nos llevamos bien, tal cual, sin distancias.
Excelentes letras, Vincent.
Un abrazo.
 

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