Imagen tomada de internet
En el alma me penetra
cada verso de Machado,
pero sin musa, ni hado
no me sale ni una letra.
Si alguno me cronometra
vera lo lenta que ando,
por mas que sigo buscando
yo me pierdo en el mutismo
y aunque soy puro idealismo
la vida me ha ido quebrando.
II
Que el tiempo se pasa en nada
y nada es lo que dejamos,
tras nosotros si nos vamos,
en la última parada.
Busco en la ciudad soñada
al final de mi camino,
y el mar, mi ultimo destino,
ha de bañar sus orillas
con sus muchas maravillas
y con su arrullo marino.
III
No es del gusto del poeta
el tener que abandonar
y con prisas apresar
su vida en una maleta.
Una promesa secreta
se graba en el corazón
y en esa desolación,
en la que se siente inmerso,
va creando verso a verso
voces de revolución.
IV
Me iré sin remordimiento
de casa, por la mañana,
cuando suene la campana
como un último lamento.
Marcharé con paso lento,
me iré buscando la paz,
no me creas incapaz
por los años que te dí
pues algo aprendí de ti
toda experiencia es fugaz
V
Que el amor es muerte lenta
y de eso yo soy testigo,
pero jamás lo maldigo
a pesar de la tormenta.
Que el alma que esta sedienta
ansiosa bebe en su fuente
y aquel que en amores miente
su veneno ha de probar,
lentamente agonizar
sabiendo lo que se siente.
VI
Porque soy muy friolera
y tengo plumaje de ave
le prendí fuego a mi nave
buscando el calor de hoguera.
Pero me entró la llantera
cuando todo fue ceniza;
tanto perder me horroriza
y a pesar del desafío
yo sigo teniendo frío
y el miedo que paraliza.
VII
De continuos avatares
yo fui llenando "mi diario"
y al llegar mi aniversario,
todo en él eran pesares.
Me detuve en estos lares.
y a la sombra de un gran pino,
decidí que mi destino
cambiará su melodía.
¡Solo El himno a la alegría
silba el viento en mi camino!
VIII
Hoy mi mente se hace escombros
con la sombra del olvido
que ha venido a hacer su nido
por encima de mis hombros.
Recupero los asombros
de aquél que nada conoce,
y por eso tiene el goce
de la mirada de un niño
y al espejo le hace un guiño
cuando no se reconoce.
IX
Al alma con imperdibles
llevo unos versos colgados
no es que los tenga olvidados,
es que son imprescindibles.
Mas, resultan ilegibles
porque el alma tengo en sombras
y es que tú ya no me nombras,
no estoy en tu poesía,
me has cogido tal manía
que todo mi amor escombras.
X
Ay qué gozo y que placer
es bailar bajo la lluvia
si no fuera que diluvia
sin poderme guarecer.
Empecé al atardecer
queriendo olvidar mi pena,
fue bajo la luna llena
que andaba un poco piripi
y al compás de un chipi chipi
quise cantar, y ahora truena.
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