Porque hoy he despertado en el ahora
son nuevos mis paisajes, limpios, puros,
y bebo del rocío de la aurora,
desnuda de pasados y futuros.
El todo en el que habito es parte mía,
hago de mi rincón un paraíso,
y para combatir la tiranía
no necesito urdir un compromiso.
Mi semilla se yergue sobre el drama,
llevo una brecha abierta en mi costado,
una herida de luz que se derrama
sobre el terreno fértil de lo amado.
A la muerte arrebato su victoria,
la lucha desigual no da la gloria.
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