Mis manos se han cansado de perderte,
inventan el amor en cada verso,
amor que es un dolor cruel y perverso,
un dolor que se duele de dolerte.
Si pudiera en mis letras retenerte,
retomar aquel sueño ya disperso,
de un trazo olvidaría el tiempo adverso
del sueño que, naciendo, se hizo muerte.
Quisiera, si es posible, si pudiera,
entregarme a tu amor como asidero,
caminar junto a ti la vida entera.
Vulnerable a la huella del te quiero
que revivió en mi piel la primavera
esperaré por ti, solo te espero.
Ana Mercedes Villalobos
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