spring
Sonriendo...

Qué puedo decir
¡nada! …¡nada!
al saberte glorificada
blanca de alma
como los ángeles grandes
cuando quieren abrir sus alas,
tan seria como nunca te vi
serena, de espíritu maduro
reverenciando empatía
en simbólico altar
despedida sin sonidos
sin letras
auras mudas
y tú
con tu halo espumante de rosados
siendo aurora
en el éter esperado.
Se me ha ido una flor blanca
una de mis níveas palomas
un amor abierto,
desertó una esperanza.