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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

En mil pedazos

Javier B

Poeta fiel al portal
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier
 
Última edición:
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier

Hola Javier, que Bueno que volviste .
De verdad se extraña la buena poesía.
El amor no es cobarde, son aquellos amantes que van para adelante y luego retroceden, no riegan ni cosechan.
El corazón tiene razones que la razón no entiende dijo Pascal.

P.D, Comentaste un poema viejísimo, hay mejores y logrados.
Y qué eso de contar los años que estoy en el foro jejej es broma, en este foro apenas dos. Endecasílabos un año.
Bueno suerte encontrarte y nos estamos leyendo.- Abrazo grande.-
 
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier



Los versos largos en poesía clásica corren el riesgo de desvirtuar la rima, de perder esa cláusula vertebradora, Javier, pero no temas, por alguna feliz razón, esa homofonía se mantiene intacta en este sentido poema, tan bueno y tan tuyo.
Te felicito con este abrazo y me alegro de tu vuelta.
 
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier
Exelentes versos estimado poeta. La longitud de los mismos con tu buen manejo hace que disfrutemos de tu arte. Un gusto.
 
Me gustaron mucho estas octavas reales, estimado Javier. Rimas selectas, métrica excelente (salvo el tercer verso de la segunda). Algunos encabalgamientos me parecieron exagerados.

Hay versos que me parecen dignos de mayor señalamiento, te los indicaré en la cita con (!).

un abrazo
Jorge

Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado (!)
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos (!)
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas (!)
para sentirse, tres segundos, vivas. (!)

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos(!)
y rompe mi razón en mil pedazos.(!)

- Javier
 
Última edición:
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier
Un trabajo magnífico que se disfruta todo. Gracias por compartir tu obra.
Abrazo.
 
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como las alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier
Oh, apreciado, Javier, a mi me han parecido una maravilla tus octavas reales, con versos verdaderamente sobresalientes. Qué suerte de lectura.
Gracias por compartirnos tan bella inspiración, apreciado poeta.
Un abrazo.
Isabel
 
Hola Javier, que Bueno que volviste .
De verdad se extraña la buena poesía.
El amor no es cobarde, son aquellos amantes que van para adelante y luego retroceden, no riegan ni cosechan.
El corazón tiene razones que la razón no entiende dijo Pascal.

P.D, Comentaste un poema viejísimo, hay mejores y logrados.
Y qué eso de contar los años que estoy en el foro jejej es broma, en este foro apenas dos. Endecasílabos un año.
Bueno suerte encontrarte y nos estamos leyendo.- Abrazo grande.-
Estimada Catia,

Es un placer tenerte de visita por mis versos. Te saludo con muchísimo afecto esperando que todo se encuentre muy bien con tu familia.

Saludos

Javier
 
Hola Javier. Tus endecasílabos no me han parecido en absoluto largos. Es verdad que por la densidad de contenido y tu capacidad de síntesis, atributos de excelencia poética, parecería que cuentas tanto como quien necesita de versículos. Pero no, no son largos. Por otra parte, el magistral uso de la octava real solo se compara a la modernidad del lenguaje utilizado. Cosa rara en estos días y por estos pagos. Que no confundas cercanía con ordinariez ni uso del lenguaje coloquial con prosaísmo avala la calidad de este poema, en el que no se atisban rellenos ni tiempos muertos. Es verdad que, como dice Jorge, apuestas por una sinalefa muy osada en el tercer verso de la segunda octava, pero en esos casos, el poeta tiene siempre razón y al fin y al cabo, el poeta es quien dicta el recitado. 'Alas de colibríes', se me ocurre, diría algo parecido sin desafiar las leyes de la sinalefa. En suma, un extraordinario poema clásico. Un saludo. Luis
 
Los versos largos en poesía clásica corren el riesgo de desvirtuar la rima, de perder esa cláusula vertebradora, Javier, pero no temas, por alguna feliz razón, esa homofonía se mantiene intacta en este sentido poema, tan bueno y tan tuyo.
Te felicito con este abrazo y me alegro de tu vuelta.
Los versos largos en poesía clásica corren el riesgo de desvirtuar la rima, de perder esa cláusula vertebradora, Javier, pero no temas, por alguna feliz razón, esa homofonía se mantiene intacta en este sentido poema, tan bueno y tan tuyo.
Te felicito con este abrazo y me alegro de tu vuelta.
Muchísimas gracias, estimado Vicente. He estado algo alejado por temas laborales pero ya encontraré algún resquicio de tiempo para visitarles y disfrutar de las buenas letras de mis compañeros.

Este poema, te comento, lo escribí como en verso libre, y ocurre que, cuando trato de salirme del verso medido, casi siempre, cuando releo los poemas, se asoma el duende de los versos a mi cabeza y empieza a ponerme trampas, "y si este verso rimara con esto, como lo dirías?". Con este sucumbí y terminé adaptándolo a un formato de octavas reales porque así se dio la primera estrofa,

Me gusta explorar el verso libre porque me da un poco mas de libertad de usar metáforas y algunos otros tropos que tal vez la métrica no me permita hacerlo, pero al final siempre vuelvo a ella.

Saludos y un abrazo afectuoso, amigo.
 
Me gustaron mucho estas octavas reales, estimado Javier. Rimas selectas, métrica excelente (salvo el tercer verso de la segunda). Algunos encabalgamientos me parecieron exagerados.

Hay versos que me parecen dignos de mayor señalamiento, te los indicaré en la cita con (!).

un abrazo
Jorge
Estimado Jorge, parece que últimamente ando un poco distraído con este tema de la escansión de versos. En esta ocasión fue un problema de tipo. La palabra la se coló cuando escribí ala pero nunca fue mi intención ponerla. Te agradezco por haberlo hecho notar, ya está corregida.

por otro lado, en la parte formal, me alegro que te hayan gustado esos versos que señalas. Siempre trato de salirme de la monotonía de las imágenes poéticas que ya han sido bastante exploradas y a veces me topo con algunas que cumplen con ese cometido.

Le comentaba a Vicente que este poema surgió como un verso libre precisamente por que estaba buscando esas imagenes no exploradas pero eventualmente los adapté a la métrica como has notado.

Celebro que te hayan gustado,

Saludos

Javier
 
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier


Buenos endecas para narrar las vicisitudes del amor. Me gustó el planteamiento, con un andamiaje prolijo de versos que no dejan de sonar bien.

Un placer de lectura

Saludos

Carlos
 
Vuelvo a comparecer, tú bien lo sabes,
ante las huestes del dolor que muestras
al sur de los destinos de tus naves
cuando hablas de tus noches más siniestras.
Besos de luna azul y notas suaves
mezclados con la magia de tus diestras
manos de paz me envuelven lentamente,
y tu imagen se adueña de mi mente.

Ahí estás tú, sin ti, te he comenzado
absorta en el ensayo de mis sueños,
como alas que se agitan, demasiado
cautivas de los vientos más pequeños;
cual noche que no lleva a ningún lado
sin importar el plan ni los empeños.
Derramas mi pasión cuando desnudas
al corazón que apaciguó tus dudas.

No podrás combatir por más que quieras
los trazos de esta historia sin final,
la sombra de tus miedos, tus quimeras
no pueden aplacar mi vendaval.
Haces bien sin razones verdaderas
y al borde de un motivo, juegas mal.
La tuya es una piel que tergiversa
la seducción de una inquietud perversa.

Pero si al menos esas manos puras
que atrapan arrecifes con sus dedos
fueran palomas que al amar conjuras,
o sortilegios que disipen miedos.
Si al menos yo no amara tus locuras
no estarías en todos mis enredos
como olas que del mar son fugitivas
para sentirse, tres segundos, vivas.

Sube tus horas a mi noche triste
y morirán las voces de la tarde
en nuestra alcoba, que de amor se viste
cuando la llama de tu pecho arde.
Apura esta pasión que me trajiste
que a veces el amor es un cobarde.
Ábreme el horizonte de tus brazos
y rompe mi razón en mil pedazos.

- Javier
Un buen encuentro contigo y con tu poesía, me han fascinado tus octavas. Nos iremos viendo por aquí. Un placer visitarte, saludos Gonzaleja
 

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