Llegó la primavera
y abrió sus ventanales,
dejando que las aguas
aneguen los bancales
con un baile de enaguas
y notas musicales.
Bajo el sol, la mañana
luce un aire labriego
perfuma peñascales
con aromas de espliego
sobre la adusta estepa castellana.
¡Sueña y vive Castilla
con la luz del verano!
mientras el Duero duerme
llevándola en su mano,
luego el viento serrano
con un beso ha dejado
olor a manzanilla
y al cielo a iluminado
con los versos de Campos de Castilla,
que irán luciendo en sus mejores galas
las plumas de sus alas
sobre la sombra eterna de Machado.
PepeSori
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octubre 2024
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