Levitándote

Monje Mont

Poeta reconocido en el portal
Quiero pensar en ti rendida al sueño,
pensar en ti reducida al sabor de tus axilas,
a los tangos en la boca de mi madre, como fresas.
Pensar en ti mientras mi corazón se desarruga ante tu espejo,
ante la serenidad de su mar más turbulento, antítesis del oblivion de los ateos.
Deseo traducirte en mis papilas, mientras sorprendo al lince
que reposa bajo el párpado, e inhalo tus pequeños labios, tan grandes
que articulan a veces nuestros límites y otras veces nuestras fugas.

Pensar en ti como una niña, sin iras o demoras, sin notas extremas,
simple, como el frío hipocondríaco que relata tus nostalgias,
como un silencio de estertores, como estas horas imparciales
que ya superan las glorias cenicientas.

“Minimaliso” tus sentidos, reduzco tus colores, limito tus fuentes…
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
desdeñando las demás, eternizando una palabra impronunciable.
Sé de notas, te lo digo… Escucho las cuerdas
que entre los enormes miedos y el pianissimo materno, te dibujan.

Quiero pensar en ti sin más ruido que tus pasos incorpóreos en mi espalda,
que mis dedos clandestinos levitándote,
sin más abrigo que el vértigo disfrazado de tus formas,
sin más vacilación que no oírte pronunciarme.

Quieta como la mujer ausente de Neruda, así te pienso,
sin más deseo que fumarte, que quemarme el labio como un ebrio,
sumido en la cannabis de tu aroma.
No sé…, quizás al intuirte regreso a las cavernas,
quizás dormida sólo eres el germen de mis terminaciones sensitivas.

¿Qué sueñas? ¿Qué sabes cuando duermes? Así tan quieta ¿olvidas el amor?
¿Puedes contar como cuentas en vigilia los segundos?…, ¿contar acaso de regreso
hasta encontrarnos aquel día, cuando nombramos por primera vez
los nidos en los cuerpos, procediendo simplemente a las caricias?

Cuentas, así dormida – como novicia asiendo sin sus manos – los acertijos de la vida,
las flageladas aritméticas del hada, la cábala de los puros.
Revalidas mis ficciones con irrefutables algoritmos.
Tu compleja geometría refuta el alegato que iguala química y amor.

Eres un árbol de colmenas,
un giro hacia el hogar en la incertidumbre de una esquina,
pero también una puerta, una pregunta… Por cierto, cada día me sorprendes.
Tus miembros amputados regresan cuando duermes,
mientras a mí, aún me duelen las heridas que sin querer te he proferido.

Los fractales de tu cuerpo me embelesan, como un cúmulo de estrellas en la mano,
como el Aleph a Borges, como el corazón de los dragones nobles a los críos,
o el espejo de aquel cuento que desmiente vanidades.

Amarte suele ser una aventura,
aun si duermes, aun si no escuchas mis mentiras más sinceras,
porque tus poros permanecen en vigilia,
y me miran con la misma devoción que te profeso
cuando digo más allá de las palabras, en silencio
– por respeto a la calma de tus mareas entreabiertas –
“te amo”
 
Esplendido canto al amor de diestro bardo orfebre, de poética y elevada inspiración lleno de creativos y bien tejidos versos. Ha sido un gusto pasar por su lírico espacio amigo Monje.
Reciba mi saludo y admiracion por la belleza de Levitandote.
 
Quiero pensar en ti rendida al sueño,
pensar en ti reducida al sabor de tus axilas,
a los tangos en la boca de mi madre, como fresas.
Pensar en ti mientras mi corazón se desarruga ante tu espejo,
ante la serenidad de su mar más turbulento, antítesis del oblivion de los ateos.
Deseo traducirte en mis papilas, mientras sorprendo al lince
que reposa bajo el párpado, e inhalo tus pequeños labios, tan grandes
que articulan a veces nuestros límites y otras veces nuestras fugas.

Pensar en ti como una niña, sin iras o demoras, sin notas extremas,
simple, como el frío hipocondríaco que relata tus nostalgias,
como un silencio de estertores, como estas horas imparciales
que ya superan las glorias cenicientas.

“Minimaliso” tus sentidos, reduzco tus colores, limito tus fuentes…
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
desdeñando las demás, eternizando una palabra impronunciable.
Sé de notas, te lo digo… Escucho las cuerdas
que entre los enormes miedos y el pianissimo materno, te dibujan.

Quiero pensar en ti sin más ruido que tus pasos incorpóreos en mi espalda,
que mis dedos clandestinos levitándote,
sin más abrigo que el vértigo disfrazado de tus formas,
sin más vacilación que no oírte pronunciarme.

Quieta como la mujer ausente de Neruda, así te pienso,
sin más deseo que fumarte, que quemarme el labio como un ebrio,
sumido en la cannabis de tu aroma.
No sé…, quizás al intuirte regreso a las cavernas,
quizás dormida sólo eres el germen de mis terminaciones sensitivas.

¿Qué sueñas? ¿Qué sabes cuando duermes? Así tan quieta ¿olvidas el amor?
¿Puedes contar como cuentas en vigilia los segundos?…, ¿contar acaso de regreso
hasta encontrarnos aquel día, cuando nombramos por primera vez
los nidos en los cuerpos, procediendo simplemente a las caricias?

Cuentas, así dormida – como novicia asiendo sin sus manos – los acertijos de la vida,
las flageladas aritméticas del hada, la cábala de los puros.
Revalidas mis ficciones con irrefutables algoritmos.
Tu compleja geometría refuta el alegato que iguala química y amor.

Eres un árbol de colmenas,
un giro hacia el hogar en la incertidumbre de una esquina,
pero también una puerta, una pregunta… Por cierto, cada día me sorprendes.
Tus miembros amputados regresan cuando duermes,
mientras a mí, aún me duelen las heridas que sin querer te he proferido.

Los fractales de tu cuerpo me embelesan, como un cúmulo de estrellas en la mano,
como el Aleph a Borges, como el corazón de los dragones nobles a los críos,
o el espejo de aquel cuento que desmiente vanidades.

Amarte suele ser una aventura,
aun si duermes, aun si no escuchas mis mentiras más sinceras,
porque tus poros permanecen en vigilia,
y me miran con la misma devoción que te profeso
cuando digo más allá de las palabras, en silencio
– por respeto a la calma de tus mareas entreabiertas –
“te amo”


Mis ojos se deleitan ante tanta belkeza dw versos.

Que afortunada hoy de haber coincidido con tu obra.


Felicidades tienes magia.


Un abrazote!!
 
Ciertamente, este humilde servidor se pregunta... cuántos años viene escribiendo
el compañero Monge... para que tenga esta capacidad de obsequiar imágenes fastuosas
como en una feria de profundo lirismo ?
Bellísimo sentir.

Estimado poeta Iván, un honor contar con tu apoyo. En 2008 empecé de cero aquí en Mundopoesia, en 2013 me involucré en otros foros hasta 2016 que me retiré por completo... para regresar luego en octubre de 2020 a Mundopoesía.
Me alegra contar con tu aprobación, máxime que eres un gran poeta. Un abrazo agradecido desde Costa Rica.
 
Esplendido canto al amor de diestro bardo orfebre, de poética y elevada inspiración lleno de creativos y bien tejidos versos. Ha sido un gusto pasar por su lírico espacio amigo Monje.
Reciba mi saludo y admiracion por la belleza de Levitandote.
Saludos poeta Daniel. Me honran tus palabras y te agradezco tu visita y tu amable comentario. Un lujo contar con tu apoyo. Un abrazo.
 
Quiero pensar en ti rendida al sueño,
pensar en ti reducida al sabor de tus axilas,
a los tangos en la boca de mi madre, como fresas.
Pensar en ti mientras mi corazón se desarruga ante tu espejo,
ante la serenidad de su mar más turbulento, antítesis del oblivion de los ateos.
Deseo traducirte en mis papilas, mientras sorprendo al lince
que reposa bajo el párpado, e inhalo tus pequeños labios, tan grandes
que articulan a veces nuestros límites y otras veces nuestras fugas.

Pensar en ti como una niña, sin iras o demoras, sin notas extremas,
simple, como el frío hipocondríaco que relata tus nostalgias,
como un silencio de estertores, como estas horas imparciales
que ya superan las glorias cenicientas.

“Minimaliso” tus sentidos, reduzco tus colores, limito tus fuentes…
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
desdeñando las demás, eternizando una palabra impronunciable.
Sé de notas, te lo digo… Escucho las cuerdas
que entre los enormes miedos y el pianissimo materno, te dibujan.

Quiero pensar en ti sin más ruido que tus pasos incorpóreos en mi espalda,
que mis dedos clandestinos levitándote,
sin más abrigo que el vértigo disfrazado de tus formas,
sin más vacilación que no oírte pronunciarme.

Quieta como la mujer ausente de Neruda, así te pienso,
sin más deseo que fumarte, que quemarme el labio como un ebrio,
sumido en la cannabis de tu aroma.
No sé…, quizás al intuirte regreso a las cavernas,
quizás dormida sólo eres el germen de mis terminaciones sensitivas.

¿Qué sueñas? ¿Qué sabes cuando duermes? Así tan quieta ¿olvidas el amor?
¿Puedes contar como cuentas en vigilia los segundos?…, ¿contar acaso de regreso
hasta encontrarnos aquel día, cuando nombramos por primera vez
los nidos en los cuerpos, procediendo simplemente a las caricias?

Cuentas, así dormida – como novicia asiendo sin sus manos – los acertijos de la vida,
las flageladas aritméticas del hada, la cábala de los puros.
Revalidas mis ficciones con irrefutables algoritmos.
Tu compleja geometría refuta el alegato que iguala química y amor.

Eres un árbol de colmenas,
un giro hacia el hogar en la incertidumbre de una esquina,
pero también una puerta, una pregunta… Por cierto, cada día me sorprendes.
Tus miembros amputados regresan cuando duermes,
mientras a mí, aún me duelen las heridas que sin querer te he proferido.

Los fractales de tu cuerpo me embelesan, como un cúmulo de estrellas en la mano,
como el Aleph a Borges, como el corazón de los dragones nobles a los críos,
o el espejo de aquel cuento que desmiente vanidades.

Amarte suele ser una aventura,
aun si duermes, aun si no escuchas mis mentiras más sinceras,
porque tus poros permanecen en vigilia,
y me miran con la misma devoción que te profeso
cuando digo más allá de las palabras, en silencio
– por respeto a la calma de tus mareas entreabiertas –
“te amo”
Reducir ese amor a esas esencias maximas donde el violin de
la vigilancia se hace cadencia de respeto..., yo diria que es como
un sigilo enamorado que sigue sintiendo entre sus formas y
diagonales de traviesa esencia. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Reducir ese amor a esas esencias maximas donde el violin de
la vigilancia se hace cadencia de respeto..., yo diria que es como
un sigilo enamorado que sigue sintiendo entre sus formas y
diagonales de traviesa esencia. excelente. saludos de luzyabsenta
Un lujo contar con tu apoyo estimado amigo. Me alegra que te gustara el poema. Te agradezco también el profundo comentario. Que estés bien junto a los tuyos. Un abrazo.
 
Es un hermoso poema para esta noche que esta fresca y puede pasar cualquier cosa... la poesía siempre espera agazapada a la vuelta de alguna sombra. Tantas cosas evocan estos versos. Realmente uno comparte buenos momentos en este portal, Ya voy a pasar por ese blog tuyo, yo por mi parte sigo siendo fanático de Blogger, espero que dure muchos siglos. Un abrazo. ;)
 
Es un hermoso poema para esta noche que esta fresca y puede pasar cualquier cosa... la poesía siempre espera agazapada a la vuelta de alguna sombra. Tantas cosas evocan estos versos. Realmente uno comparte buenos momentos en este portal, Ya voy a pasar por ese blog tuyo, yo por mi parte sigo siendo fanático de Blogger, espero que dure muchos siglos. Un abrazo. ;)
Gracias amigo por tu visita y comentario. Me motiva tu presencia y aprobación a mis letras. Que estés bien. Un abrazo.
 
Quiero pensar en ti rendida al sueño,
pensar en ti reducida al sabor de tus axilas,
a los tangos en la boca de mi madre, como fresas.
Pensar en ti mientras mi corazón se desarruga ante tu espejo,
ante la serenidad de su mar más turbulento, antítesis del oblivion de los ateos.
Deseo traducirte en mis papilas, mientras sorprendo al lince
que reposa bajo el párpado, e inhalo tus pequeños labios, tan grandes
que articulan a veces nuestros límites y otras veces nuestras fugas.

Pensar en ti como una niña, sin iras o demoras, sin notas extremas,
simple, como el frío hipocondríaco que relata tus nostalgias,
como un silencio de estertores, como estas horas imparciales
que ya superan las glorias cenicientas.

“Minimaliso” tus sentidos, reduzco tus colores, limito tus fuentes…
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
desdeñando las demás, eternizando una palabra impronunciable.
Sé de notas, te lo digo… Escucho las cuerdas
que entre los enormes miedos y el pianissimo materno, te dibujan.

Quiero pensar en ti sin más ruido que tus pasos incorpóreos en mi espalda,
que mis dedos clandestinos levitándote,
sin más abrigo que el vértigo disfrazado de tus formas,
sin más vacilación que no oírte pronunciarme.

Quieta como la mujer ausente de Neruda, así te pienso,
sin más deseo que fumarte, que quemarme el labio como un ebrio,
sumido en la cannabis de tu aroma.
No sé…, quizás al intuirte regreso a las cavernas,
quizás dormida sólo eres el germen de mis terminaciones sensitivas.

¿Qué sueñas? ¿Qué sabes cuando duermes? Así tan quieta ¿olvidas el amor?
¿Puedes contar como cuentas en vigilia los segundos?…, ¿contar acaso de regreso
hasta encontrarnos aquel día, cuando nombramos por primera vez
los nidos en los cuerpos, procediendo simplemente a las caricias?

Cuentas, así dormida – como novicia asiendo sin sus manos – los acertijos de la vida,
las flageladas aritméticas del hada, la cábala de los puros.
Revalidas mis ficciones con irrefutables algoritmos.
Tu compleja geometría refuta el alegato que iguala química y amor.

Eres un árbol de colmenas,
un giro hacia el hogar en la incertidumbre de una esquina,
pero también una puerta, una pregunta… Por cierto, cada día me sorprendes.
Tus miembros amputados regresan cuando duermes,
mientras a mí, aún me duelen las heridas que sin querer te he proferido.

Los fractales de tu cuerpo me embelesan, como un cúmulo de estrellas en la mano,
como el Aleph a Borges, como el corazón de los dragones nobles a los críos,
o el espejo de aquel cuento que desmiente vanidades.

Amarte suele ser una aventura,
aun si duermes, aun si no escuchas mis mentiras más sinceras,
porque tus poros permanecen en vigilia,
y me miran con la misma devoción que te profeso
cuando digo más allá de las palabras, en silencio
– por respeto a la calma de tus mareas entreabiertas –
“te amo”


yo quisiera por lo menos emular una de estas mágicas imágenes que siempre he admirado de tus poemas, qué gusto entrar a tu espacio y llenarme de poesía desde tus obras, tu voz poética de alas coloridas rocía con su fino vuelo la oruga mía que transita los verdones poéticos a la espera de ser mariposa en vuelo. Cuando sea grande quizá pueda emular tu vuelo, qué grato es leerte siempre, un fuerte abrazo desde Heredia hasta nuestro bello Cartago, un fuerte abrazo, Monje, y mi admiración siempre, con todo respeto,

ligiA
 
Impresionante poema con magníficas imágenes, belleza, profundidad y gran calidad lírica. Vaya mi felicitación y saludo para usted.
 
yo quisiera por lo menos emular una de estas mágicas imágenes que siempre he admirado de tus poemas, qué gusto entrar a tu espacio y llenarme de poesía desde tus obras, tu voz poética de alas coloridas rocía con su fino vuelo la oruga mía que transita los verdones poéticos a la espera de ser mariposa en vuelo. Cuando sea grande quizá pueda emular tu vuelo, qué grato es leerte siempre, un fuerte abrazo desde Heredia hasta nuestro bello Cartago, un fuerte abrazo, Monje, y mi admiración siempre, con todo respeto,

ligiA
Inmerecidas palabras, que te agradezco mucho porque motivan a seguir intentando. El respeto va para ti hasta Heredia. Tu poesía es admirable sólo superada por tu calidad humana. Un lujo contar con tu apoyo. Un abrazo.
 
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
Qué delicioso postre este poema, Monje Mont. Regreso a leerlo y es un nuevo disfrute.
Con tu permiso lo llevo a La Tertulia. Gracias por tu arte, compañero de letras. Felicitaciones. Mis aplausos de pie.
Saludos con mi respeto y cariño. Azalea.
 
Qué delicioso postre este poema, Monje Mont. Regreso a leerlo y es un nuevo disfrute.
Con tu permiso lo llevo a La Tertulia. Gracias por tu arte, compañero de letras. Felicitaciones. Mis aplausos de pie.
Saludos con mi respeto y cariño. Azalea.
Te agradezco mucho tu visita y tu amable comentario. Un honor que lo lleves a la Tertulia. Me alegra mucho que te haya gustado. Un abrazo.
 
Un poema de gran lirismo en donde el amor de desborda en cada verso hasta llegar a ese cierre que nos dignifica y nos engrandece alos seres humano cuando somos capaces de amar , porque amar no es para cualquiera , es una palabra que puede ser expresada pero sin la esencia de verdaderamente sentirla.
Me gusta como llevas el tema desde el principio hasta el fin .
Abrazo , poeta.

Quiero pensar en ti rendida al sueño,
pensar en ti reducida al sabor de tus axilas,
a los tangos en la boca de mi madre, como fresas.
Pensar en ti mientras mi corazón se desarruga ante tu espejo,
ante la serenidad de su mar más turbulento, antítesis del oblivion de los ateos.
Deseo traducirte en mis papilas, mientras sorprendo al lince
que reposa bajo el párpado, e inhalo tus pequeños labios, tan grandes
que articulan a veces nuestros límites y otras veces nuestras fugas.

Pensar en ti como una niña, sin iras o demoras, sin notas extremas,
simple, como el frío hipocondríaco que relata tus nostalgias,
como un silencio de estertores, como estas horas imparciales
que ya superan las glorias cenicientas.

“Minimaliso” tus sentidos, reduzco tus colores, limito tus fuentes…
y entonces duermes, como se duermen los violines en sus notas preferidas,
desdeñando las demás, eternizando una palabra impronunciable.
Sé de notas, te lo digo… Escucho las cuerdas
que entre los enormes miedos y el pianissimo materno, te dibujan.

Quiero pensar en ti sin más ruido que tus pasos incorpóreos en mi espalda,
que mis dedos clandestinos levitándote,
sin más abrigo que el vértigo disfrazado de tus formas,
sin más vacilación que no oírte pronunciarme.

Quieta como la mujer ausente de Neruda, así te pienso,
sin más deseo que fumarte, que quemarme el labio como un ebrio,
sumido en la cannabis de tu aroma.
No sé…, quizás al intuirte regreso a las cavernas,
quizás dormida sólo eres el germen de mis terminaciones sensitivas.

¿Qué sueñas? ¿Qué sabes cuando duermes? Así tan quieta ¿olvidas el amor?
¿Puedes contar como cuentas en vigilia los segundos?…, ¿contar acaso de regreso
hasta encontrarnos aquel día, cuando nombramos por primera vez
los nidos en los cuerpos, procediendo simplemente a las caricias?

Cuentas, así dormida – como novicia asiendo sin sus manos – los acertijos de la vida,
las flageladas aritméticas del hada, la cábala de los puros.
Revalidas mis ficciones con irrefutables algoritmos.
Tu compleja geometría refuta el alegato que iguala química y amor.

Eres un árbol de colmenas,
un giro hacia el hogar en la incertidumbre de una esquina,
pero también una puerta, una pregunta… Por cierto, cada día me sorprendes.
Tus miembros amputados regresan cuando duermes,
mientras a mí, aún me duelen las heridas que sin querer te he proferido.

Los fractales de tu cuerpo me embelesan, como un cúmulo de estrellas en la mano,
como el Aleph a Borges, como el corazón de los dragones nobles a los críos,
o el espejo de aquel cuento que desmiente vanidades.

Amarte suele ser una aventura,
aun si duermes, aun si no escuchas mis mentiras más sinceras,
porque tus poros permanecen en vigilia,
y me miran con la misma devoción que te profeso
cuando digo más allá de las palabras, en silencio
– por respeto a la calma de tus mareas entreabiertas –
“te amo”
 
Una hermosa contemplación del ser amado que se prodiga en maravillosas
figuras poéticas, pero mas allá de la belleza de composición, me dejo llevar
por la infinita dulzura de unas palabras que nos convocan al amor en cada
letra, al amor como esencia de vida, como entrega de sentimientos, como
compartir en la profundidad de un corazón que se nutre de los instantes.
Que sea para siempre ese te amo que te honra. Besitos cariñosos apretados
en tus mejillas.
 
Un poema de gran lirismo en donde el amor de desborda en cada verso hasta llegar a ese cierre que nos dignifica y nos engrandece alos seres humano cuando somos capaces de amar , porque amar no es para cualquiera , es una palabra que puede ser expresada pero sin la esencia de verdaderamente sentirla.
Me gusta como llevas el tema desde el principio hasta el fin .
Abrazo , poeta.
Te agradezco mucho, estimada poeta, tu visita y tu amable comentario que bastante me motiva. Un lujo contar con tu apoyo. Un abrazo.
 
Una hermosa contemplación del ser amado que se prodiga en maravillosas
figuras poéticas, pero mas allá de la belleza de composición, me dejo llevar
por la infinita dulzura de unas palabras que nos convocan al amor en cada
letra, al amor como esencia de vida, como entrega de sentimientos, como
compartir en la profundidad de un corazón que se nutre de los instantes.
Que sea para siempre ese te amo que te honra. Besitos cariñosos apretados
en tus mejillas.
TE agradezco mucho estimada poeta tu lectura y tu amable y profundo comentario. Me motiva tu apoyo. Tu comentario enriquece mi escrito. Un abrazo.
 

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