El amor y la nada

marquelo

Negrito villero
Pasas

y te vuelves a rascar

el corazón

una picazon errante

se va del sueño

lentamente

como los dedos en un rosario/

pero todo vuelve a ser caída

sed

en la misma respiración /

y un raro ahogamiento

te deja marchita y seca

en el fondo del mar.

Sin embargo

tus senos

se muestran como

dos cántaros

con aureolas quemantes/

te avisan:

"ese hombre terminó su andar..."

despiertas.
 
Pasas

y te vuelves a rascar

el corazón

una picazon errante

se va del sueño

lentamente

como los dedos en un rosario/

pero todo vuelve a ser caída

sed

en la misma respiración /

y un raro ahogamiento

te deja marchita y seca

en el fondo del mar.

Sin embargo

tus senos

se muestran como

dos cántaros

con aureolas quemantes/

te avisan:

"ese hombre terminó su andar..."

despiertas.
Me encantó mi buen amigo
Muy buenas imágenes habitan tu poema.
Saludos
 
Pasas

y te vuelves a rascar

el corazón

una picazon errante

se va del sueño

lentamente

como los dedos en un rosario/

pero todo vuelve a ser caída

sed

en la misma respiración /

y un raro ahogamiento

te deja marchita y seca

en el fondo del mar.

Sin embargo

tus senos

se muestran como

dos cántaros

con aureolas quemantes/

te avisan:

"ese hombre terminó su andar..."

despiertas.
Buenísimo!!! Un gusto leerte.
Saludos cordiales.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba