Cecilya
Cecy
Titila suavemente la llama de una vela
a merced de la brisa que mece el cortinado
el otoño es un fantasma tras los vidrios
navegante de la noche presagiosa y azul…
Y te escribo,
capturada en un vestido de encaje y de satén
una carta de tinta, en la quietud del cuarto
te heredo el corazón de pergamino amarillento,
mi caligrafía prolija, cuidadosa
mi mareo, mi ensoñación de otros siglos…
¿Me recuerdas?
¿Será que ya anduvimos estas intrincadas sendas?
Tal vez regresa a mi, tu estampa de ónix
de capa y de tricornio
como un ángel errante
como un espectro oscuro,
que se hacía cuerpo y sangre
cada madrugada entre mis sábanas de seda…
¿Me presientes?
¿Adivinas los sabores de mi boca que te nombra?
Quizás este presente sea un libro de memorias emotivas
una reliquia de museo preservada por el tiempo
arquitectura del espíritu
sagrada geometría...
Nos conocemos, alma
nos sabemos, vida mía
amante mío…
de otros cielos infinitos.
................
Nota: no es mi idea compartir poemas de mi etapa anterior. Los honro, los amo, pero son huellas que deben permanecer en mis archivos. Este poema es una excepción porque es uno de los que escribí con más gusto, allá por 2016 y hoy lo quiero devolver al presente.
a merced de la brisa que mece el cortinado
el otoño es un fantasma tras los vidrios
navegante de la noche presagiosa y azul…
Y te escribo,
capturada en un vestido de encaje y de satén
una carta de tinta, en la quietud del cuarto
te heredo el corazón de pergamino amarillento,
mi caligrafía prolija, cuidadosa
mi mareo, mi ensoñación de otros siglos…
¿Me recuerdas?
¿Será que ya anduvimos estas intrincadas sendas?
Tal vez regresa a mi, tu estampa de ónix
de capa y de tricornio
como un ángel errante
como un espectro oscuro,
que se hacía cuerpo y sangre
cada madrugada entre mis sábanas de seda…
¿Me presientes?
¿Adivinas los sabores de mi boca que te nombra?
Quizás este presente sea un libro de memorias emotivas
una reliquia de museo preservada por el tiempo
arquitectura del espíritu
sagrada geometría...
Nos conocemos, alma
nos sabemos, vida mía
amante mío…
de otros cielos infinitos.
................
Nota: no es mi idea compartir poemas de mi etapa anterior. Los honro, los amo, pero son huellas que deben permanecer en mis archivos. Este poema es una excepción porque es uno de los que escribí con más gusto, allá por 2016 y hoy lo quiero devolver al presente.
Última edición: