El pasillo

penabad57

Poeta veterano en el portal
Sal del laberinto de las grecas, el gotelé son volcanes fríos,
granulada infancia de un cosmos en el cielo de la pared.
La cornucopia con su ondulación de rizos marinos,
su ojo cuadrangular, pestaña de azogue, lengua lisa y pura
como un metal transparente. Has dejado una sombra
en el brillo de la lámina, un holograma de piedad,
un recuerdo feliz que se ausenta en tu espalda.
Ya no vive la voz del teléfono, gong iluso, memoria
de un clamor, latidos sin música en tus oídos
de papier maché. Celeste la luz de la araña carmesí,
luz vertical, lluvia remota de candiles, lágrimas
cóncavas de un cristalino ya viejo, un traje de sol
imaginario sobre la piel de tu nombre. Otros mundos
en el desliz de las pinturas, sombríos cuadros de mujeres,
azul y gris al fondo, pátina de juegos en el atardecer
sin ventanas ni claridad, algarabía rota.
 
Última edición:
Los niños se quedan con detalles curiosos de las paredes. Mi hija se acuerda del color de la pared del baño de nuestra antigua casa (naranja) , yo vivía en una casa muy antigua y me acuerdo de las flores del empapelado. Tu pasillo lo recorre el dedo del niño y su imaginación, igual que tu poema, vuela más allá del gotelé. Un abrazo
 
Los niños se quedan con detalles curiosos de las paredes. Mi hija se acuerda del color de la pared del baño de nuestra antigua casa (naranja) , yo vivía en una casa muy antigua y me acuerdo de las flores del empapelado. Tu pasillo lo recorre el dedo del niño y su imaginación, igual que tu poema, vuela más allá del gotelé. Un abrazo
Mi casa familiar como puedes deducir del poema era también una casa antigua. Cada uno tiene sus recuerdos, seguramente imborrables. Gracias, Margarita. Un abrazo.
 
Sal del laberinto de las grecas, el gotelé son volcanes fríos,
granulada infancia de un cosmos en el cielo de la pared.
La cornucopia con su ondulación de rizos marinos,
su ojo cuadrangular, pestaña de azogue, lengua lisa y pura
como un metal transparente. Has dejado una sombra
en el brillo de la lámina, un holograma de piedad,
un recuerdo feliz que se ausenta en tu espalda.
Ya no vive la voz del teléfono, gong iluso, memoria
de un clamor, latidos sin música en tus oídos
de papier maché. Celeste la luz de la araña carmesí,
luz vertical, lluvia remota de candiles, lágrimas
cóncavas de un cristalino ya viejo, un traje de sol
imaginario sobre la piel de tu nombre. Otros mundos
en el desliz de las pinturas, sombríos cuadros de mujeres,
azul y gris al fondo, pátina de juegos en el atardecer
sin ventanas ni claridad, algarabía rota.


Exquisito recorrido por el recuerdo. Se consigue visualizar con claridad esas huellas que quedaron impregnadas en lo más profundo del autor. Felicidades!

Saludos,

Palmira
 
Sal del laberinto de las grecas, el gotelé son volcanes fríos,
granulada infancia de un cosmos en el cielo de la pared.
La cornucopia con su ondulación de rizos marinos,
su ojo cuadrangular, pestaña de azogue, lengua lisa y pura
como un metal transparente. Has dejado una sombra
en el brillo de la lámina, un holograma de piedad,
un recuerdo feliz que se ausenta en tu espalda.
Ya no vive la voz del teléfono, gong iluso, memoria
de un clamor, latidos sin música en tus oídos
de papier maché. Celeste la luz de la araña carmesí,
luz vertical, lluvia remota de candiles, lágrimas
cóncavas de un cristalino ya viejo, un traje de sol
imaginario sobre la piel de tu nombre. Otros mundos
en el desliz de las pinturas, sombríos cuadros de mujeres,
azul y gris al fondo, pátina de juegos en el atardecer
sin ventanas ni claridad, algarabía rota.


Tu poesía es única y grandiosa.


Abrazos desde mi mar.
 
Sal del laberinto de las grecas, el gotelé son volcanes fríos,
granulada infancia de un cosmos en el cielo de la pared.
La cornucopia con su ondulación de rizos marinos,
su ojo cuadrangular, pestaña de azogue, lengua lisa y pura
como un metal transparente. Has dejado una sombra
en el brillo de la lámina, un holograma de piedad,
un recuerdo feliz que se ausenta en tu espalda.
Ya no vive la voz del teléfono, gong iluso, memoria
de un clamor, latidos sin música en tus oídos
de papier maché. Celeste la luz de la araña carmesí,
luz vertical, lluvia remota de candiles, lágrimas
cóncavas de un cristalino ya viejo, un traje de sol
imaginario sobre la piel de tu nombre. Otros mundos
en el desliz de las pinturas, sombríos cuadros de mujeres,
azul y gris al fondo, pátina de juegos en el atardecer
sin ventanas ni claridad, algarabía rota.
Ayyy Penabad, el recuerdo y sus pasillos en la memoria encantada y gris de un momento del crepúsculo. Me ha encantado el cuadro onírico que con tu arte y talento has pincelado en estas bellísimas letras. Muchos besos para ti con cariño y admiración...muáááćksssss
 
Otros mundos
en el desliz de las pinturas, sombríos cuadros de mujeres,
azul y gris al fondo, pátina de juegos en el atardecer
sin ventanas ni claridad, algarabía rota.
La evocación del pasado sublima retazos inolvidables. El niño siempre acurrucado en el alma del hombre recupera y restaura, a golpe de memoria, aquellos marcos dorados de su infancia robada. Exquisito poema, compañero Penabad57
miguel
 
Un poema muy inspirador en el que nos devuelves al papel pintado de la infancia. Un saludo. Luis
 
Ayyy Penabad, el recuerdo y sus pasillos en la memoria encantada y gris de un momento del crepúsculo. Me ha encantado el cuadro onírico que con tu arte y talento has pincelado en estas bellísimas letras. Muchos besos para ti con cariño y admiración...muáááćksssss
Gracias, amiga. Me alegra que te haya gustado el poema. Un beso para ti.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba