Es tiempo de mostrarte tal y cual
eres: radiante, natural y plena.
El sol de los ocasos, luna llena.
Un mar hecho de lluvia torrencial.
En medio de la bruma, la señal.
Un tren que en la pendiente no se frena.
Una roca que sueña ser arena.
Las luces del otoño en un vitral.
Eres la viva imagen de un conjuro
de primer beso, el último camino.
El aliento de fe que ve un futuro.
La conjunción cuidada, el arte fino
de letras sobre el mármol que seguro
antes las enrollaba un pergamino.
Última edición: