El Pensamiento

Alberto J. Pacheco Buezo

Poeta recién llegado
Entró como una luz atardeciente,
supongamos que por una ventana.
Era un recuerdo con alas de ave
y una forma de hablar como de ángel.

El recuerdo traía consigo un pensamiento
y en el: su forma de sonreír,
tan bella como una primavera sin final;
también venia su mirada,
inspiradora y de mujer.
Perfecta como Dios la ideó.

Traía un segundo de su voz,
con la que un músico entendería el concepto:
"Sinfonía".

El pensamiento dijo su nombre,
el suyo, que son colores, uno de paz y otro de cariño;
y se convirtió en un suspiro
como el soplo de una musa,
que solo tiene que ser ella misma,
para vivir para siempre en unos versos de tinta...
 
Última edición:
Entró como una luz atardeciente,
supongamos que por una ventana.
Era un recuerdo con alas de ave
y una forma de hablar como de ángel.

El recuerdo traía consigo un pensamiento
y en el: su forma de sonreír,
tan bella como una primavera sin final;
también venia su mirada,
inspiradora y de mujer.
Perfecta como Dios la ideó.

Traía un segundo de su voz,
con la que un músico entendería el concepto:
"Sinfonía".

El pensamiento dijo su nombre,
el suyo, que son colores, uno de paz y otro de cariño;
y se convirtió en un suspiro
como el soplo de una musa,
que solo tiene que ser ella misma,
para vivir para siempre en unos versos de tinta...
Un poema para envolverse de paz y de poesía que me encantó.
Amistad poética Amarilys
 

TU TEMA ELEGIDO

"MENCIÓN ESPECIAL"

del MES



images

MUNDOPOESIA.COM

 
Entró como una luz atardeciente,
supongamos que por una ventana.
Era un recuerdo con alas de ave
y una forma de hablar como de ángel.

El recuerdo traía consigo un pensamiento
y en el: su forma de sonreír,
tan bella como una primavera sin final;
también venia su mirada,
inspiradora y de mujer.
Perfecta como Dios la ideó.

Traía un segundo de su voz,
con la que un músico entendería el concepto:
"Sinfonía".

El pensamiento dijo su nombre,
el suyo, que son colores, uno de paz y otro de cariño;
y se convirtió en un suspiro
como el soplo de una musa,
que solo tiene que ser ella misma,
para vivir para siempre en unos versos de tinta...
Un poema para reflexionar y envolverse de esa paz que destila.
la sinfonia de sus formas, el pensamiento y sobre todo esa mirada
que arqueante producia cadencias acariciadas en el alma.
me ha gustado mucho. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba