Ausente de ternura y fiera tu mirada,
fulmina tu palabra cualquier rastro de amor.
Tu duro soliloquio me llena de dolor,
me obliga a mantener la boca bien cerrada.
Un portazo; te escapas rabiosa y destemplada.
El vuelo de tu falda girando alrededor
de tus esbeltas piernas, sales al corredor.
Bajas las escaleras con brusca taconeada.
Me asomo a la ventana; veo que te recuestas
en la farola y lloras; tus hombros se estremecen.
Bajo y a ti me acerco despacio; con dulzura
te tomo entre mis brazos y bebo tu amargura;
sin palabras te rindes; cedes en tus protestas;
acurrucada en mí tus males ya perecen.
fulmina tu palabra cualquier rastro de amor.
Tu duro soliloquio me llena de dolor,
me obliga a mantener la boca bien cerrada.
Un portazo; te escapas rabiosa y destemplada.
El vuelo de tu falda girando alrededor
de tus esbeltas piernas, sales al corredor.
Bajas las escaleras con brusca taconeada.
Me asomo a la ventana; veo que te recuestas
en la farola y lloras; tus hombros se estremecen.
Bajo y a ti me acerco despacio; con dulzura
te tomo entre mis brazos y bebo tu amargura;
sin palabras te rindes; cedes en tus protestas;
acurrucada en mí tus males ya perecen.