Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Cada cual, si pudiera, te apuñalaba
para que no contagies y no conspires;
le rogaba a la Virgen que no respires
y después de enterrarte, te vacunaba.
Cada cual lleva dentro mil dictadores
a la caza del puto tocapelotas
bebedor de lejía. Nos faltan Motas
en España y nos sobran predicadores.
Cada cual pena dentro de un cuerpo muerto
que ni sabe ni quiere saber del Cristo,
y que aun nada sabiendo, se cree tan listo,
que asegura que todo lo sabe cierto.
Cada cual alimenta al feroz sistema
sin pararse a pensar lo que el monstruo esconde;
triste el hombre camina no sabe a dónde
procurando ocultar su ignorancia extrema.
Cada cual se dedica a embuchar teorías
que el correr de los años convierte en leyes;
y arrastrando su carga, como los bueyes,
se dedica a ver ciego pasar los días.
Cada cual se alimenta con la discordia
y el amor por sí mismo. Quien no te agrede
no es que no tenga ganas, es que no puede,
pero en tanto que llega a poder, te incordia.
Cada cual, tropezando como un borrego,
va acercando a balidos su cuello al hacha;
Moloc, buenas noticias, estás en racha,
llega el fin de los tiempos, no queda un luego.
Cada cual sus miserias las ve virtudes
y trabaja al capricho de su vagancia;
unos hacen acopio de intolerancia
y otros pagan con ella sus ataúdes.
Cada cual es peor que el peor de todos
y se acuerda tan sólo de orar si llueve;
pero aquellos que mandan, ¿quién va y se atreve
a aceptar que te engañan con malos modos...?
para que no contagies y no conspires;
le rogaba a la Virgen que no respires
y después de enterrarte, te vacunaba.
Cada cual lleva dentro mil dictadores
a la caza del puto tocapelotas
bebedor de lejía. Nos faltan Motas
en España y nos sobran predicadores.
Cada cual pena dentro de un cuerpo muerto
que ni sabe ni quiere saber del Cristo,
y que aun nada sabiendo, se cree tan listo,
que asegura que todo lo sabe cierto.
Cada cual alimenta al feroz sistema
sin pararse a pensar lo que el monstruo esconde;
triste el hombre camina no sabe a dónde
procurando ocultar su ignorancia extrema.
Cada cual se dedica a embuchar teorías
que el correr de los años convierte en leyes;
y arrastrando su carga, como los bueyes,
se dedica a ver ciego pasar los días.
Cada cual se alimenta con la discordia
y el amor por sí mismo. Quien no te agrede
no es que no tenga ganas, es que no puede,
pero en tanto que llega a poder, te incordia.
Cada cual, tropezando como un borrego,
va acercando a balidos su cuello al hacha;
Moloc, buenas noticias, estás en racha,
llega el fin de los tiempos, no queda un luego.
Cada cual sus miserias las ve virtudes
y trabaja al capricho de su vagancia;
unos hacen acopio de intolerancia
y otros pagan con ella sus ataúdes.
Cada cual es peor que el peor de todos
y se acuerda tan sólo de orar si llueve;
pero aquellos que mandan, ¿quién va y se atreve
a aceptar que te engañan con malos modos...?
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