Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ves, sin necesidad de ver,
la calle por la que me regreso del trabajo
con la mochila a cuestas en la espalda,
las manos en los bolsillos
y la mirada puesta en ti
aunque no estés cerca.
Ves, sin necesidad de ver,
la postura que adopto
cuando te estoy pensando,
cuando regreso
a tu voz y tus palabras,
como las piedras
que regresan a su río,
o el eco
que regresa a su garganta.
Ves, sin necesidad de ver,
los límites de mi que ya no tengo
las puertas que te abro y no te cierro,
las ventanas que se asoman a un espacio
donde siempre habitas tú
como una estrella.
Ves, sin necesidad de ver,
los escondites
donde guardo los tesoros de tus cartas,
los paraguas que te aguardan en la lluvia
que nos moja nuestro ser hasta los huesos.
Ves, sin necesidad de ver
toda mi vida,
la que ahora yo te pongo
entre los brazos,
la que sólo junto a ti
quiero vivirla.