Ves sin necesidad de ver

Chema Ysmer

Poeta que considera el portal su segunda casa


Ves, sin necesidad de ver,

la calle por la que me regreso del trabajo

con la mochila a cuestas en la espalda,

las manos en los bolsillos

y la mirada puesta en ti

aunque no estés cerca.


Ves, sin necesidad de ver,

la postura que adopto

cuando te estoy pensando,

cuando regreso

a tu voz y tus palabras,

como las piedras

que regresan a su río,

o el eco

que regresa a su garganta.


Ves, sin necesidad de ver,

los límites de mi que ya no tengo

las puertas que te abro y no te cierro,

las ventanas que se asoman a un espacio

donde siempre habitas tú

como una estrella.


Ves, sin necesidad de ver,

los escondites

donde guardo los tesoros de tus cartas,

los paraguas que te aguardan en la lluvia

que nos moja nuestro ser hasta los huesos.


Ves, sin necesidad de ver

toda mi vida,

la que ahora yo te pongo

entre los brazos,

la que sólo junto a ti

quiero vivirla.
 

Ves, sin necesidad de ver,

la calle por la que me regreso del trabajo

con la mochila a cuestas en la espalda,

las manos en los bolsillos

y la mirada puesta en ti

aunque no estés cerca.


Ves, sin necesidad de ver,

la postura que adopto

cuando te estoy pensando,

cuando regreso

a tu voz y tus palabras,

como las piedras

que regresan a su río,

o el eco

que regresa a su garganta.


Ves, sin necesidad de ver,

los límites de mi que ya no tengo

las puertas que te abro y no te cierro,

las ventanas que se asoman a un espacio

donde siempre habitas tú

como una estrella.


Ves, sin necesidad de ver,

los escondites

donde guardo los tesoros de tus cartas,

los paraguas que te aguardan en la lluvia

que nos moja nuestro ser hasta los huesos.


Ves, sin necesidad de ver

toda mi vida,

la que ahora yo te pongo

entre los brazos,

la que sólo junto a ti

quiero vivirla.
Ve con los ojos del alma.
Un abrazo, Chema.
 
Amore, este poema me gusta mucho porque en algunas ocasiones me has hecho audios caminado por la calle de San Fernando o Madrid y recuerdo el sonido de tus pasos especialmente en la lluvia, he escuchado tantas veces esos audios y puedo reconcer tus pasos en cualquier lugar. Has entregado tanta responsabilidad en mis brazos que no sé si lo merezca, pero te prometo hacer todo lo que esté a mi alcance por cuidar ese precioso regalo. Somo sin perdernos el uno del otro, soy sin dejar de ser yo. Te veo sin verte y me ves sin verme porque las letras nos unen.

Besos de fruta y miel,
 
Amore, este poema me gusta mucho porque en algunas ocasiones me has hecho audios caminado por la calle de San Fernando o Madrid y recuerdo el sonido de tus pasos especialmente en la lluvia, he escuchado tantas veces esos audios y puedo reconcer tus pasos en cualquier lugar. Has entregado tanta responsabilidad en mis brazos que no sé si lo merezca, pero te prometo hacer todo lo que esté a mi alcance por cuidar ese precioso regalo. Somo sin perdernos el uno del otro, soy sin dejar de ser yo. Te veo sin verte y me ves sin verme porque las letras nos unen.

Besos de fruta y miel,
Nos vemos sin necesidad de vernos, porque reconocemos nuestros gestos, nuestra voz, nuestros pasos, los lugares que frecuentamos, los horarios en los que hacemos tal o cual cosa. Nos vemos sin necesidad de vernos porque ya estamos el uno dentro del otro y nos vemos desde dentro. Cuando se ama se hace cuando nuevos sentidos, muchos más que esos cinco que se dice que tenemos.
Besos amor, gracias por todo y siempre más.
 

Ves, sin necesidad de ver,

la calle por la que me regreso del trabajo

con la mochila a cuestas en la espalda,

las manos en los bolsillos

y la mirada puesta en ti

aunque no estés cerca.


Ves, sin necesidad de ver,

la postura que adopto

cuando te estoy pensando,

cuando regreso

a tu voz y tus palabras,

como las piedras

que regresan a su río,

o el eco

que regresa a su garganta.


Ves, sin necesidad de ver,

los límites de mi que ya no tengo

las puertas que te abro y no te cierro,

las ventanas que se asoman a un espacio

donde siempre habitas tú

como una estrella.


Ves, sin necesidad de ver,

los escondites

donde guardo los tesoros de tus cartas,

los paraguas que te aguardan en la lluvia

que nos moja nuestro ser hasta los huesos.


Ves, sin necesidad de ver

toda mi vida,

la que ahora yo te pongo

entre los brazos,

la que sólo junto a ti

quiero vivirla.
Saludos. Felices fiestas!.
 

Ves, sin necesidad de ver,

la calle por la que me regreso del trabajo

con la mochila a cuestas en la espalda,

las manos en los bolsillos

y la mirada puesta en ti

aunque no estés cerca.


Ves, sin necesidad de ver,

la postura que adopto

cuando te estoy pensando,

cuando regreso

a tu voz y tus palabras,

como las piedras

que regresan a su río,

o el eco

que regresa a su garganta.


Ves, sin necesidad de ver,

los límites de mi que ya no tengo

las puertas que te abro y no te cierro,

las ventanas que se asoman a un espacio

donde siempre habitas tú

como una estrella.


Ves, sin necesidad de ver,

los escondites

donde guardo los tesoros de tus cartas,

los paraguas que te aguardan en la lluvia

que nos moja nuestro ser hasta los huesos.


Ves, sin necesidad de ver

toda mi vida,

la que ahora yo te pongo

entre los brazos,

la que sólo junto a ti

quiero vivirla.

En las miradas internas nos vemos a duras penas. cuando el amor recrece nuestros
lugares se concluyen en espacios con otra cadencia. querer vivir esos instantes ir
al encuentro de lo que dictamina la razon y el alma. bellissimo. saludos con
afecto de luzyabsenta
 
En las miradas internas nos vemos a duras penas. cuando el amor recrece nuestros
lugares se concluyen en espacios con otra cadencia. querer vivir esos instantes ir
al encuentro de lo que dictamina la razon y el alma. bellissimo. saludos con
afecto de luzyabsenta
Se aprecian mucho tus comentarios querido amigo. Abrazos afectuosos, Chema.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba