Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Decoran a la pieza veinticuatro,
una cama, un armario y un perchero,
yace allí, desvelado, mi sombrero,
confidente de un ritmo que idolatro.
En materia de cine o de teatro
simplemente a la izquierda soy un cero,
mi regocijo y mi solaz austero
son bailar, dos por tres, un dos por cuatro.
La orquesta ya desgrana “Las cuarenta”
y el abrazo que sigue a la mirada
el palpitar del corazón aumenta.
Y doy mil gracias, con la faz perlada,
por poder disfrutar, a mis setenta,
esta experiencia emocional sagrada.
una cama, un armario y un perchero,
yace allí, desvelado, mi sombrero,
confidente de un ritmo que idolatro.
En materia de cine o de teatro
simplemente a la izquierda soy un cero,
mi regocijo y mi solaz austero
son bailar, dos por tres, un dos por cuatro.
La orquesta ya desgrana “Las cuarenta”
y el abrazo que sigue a la mirada
el palpitar del corazón aumenta.
Y doy mil gracias, con la faz perlada,
por poder disfrutar, a mis setenta,
esta experiencia emocional sagrada.
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