No te quejes

Y van las pruebas...


Para que ese "solo hombre" extinga a la especie humana... menuda exageración... debe activar una secuencia de acciones y equipos en las que intervinieron centenares de personas.
¿Acaso cuando la Princesa de Asturias hizo la "botadura" del Isaac Peral este tocó agua de inmediato y fue un logro de "solo" ella?



Luego.

Alemania 1933. Hindenburg nombra canciller a Hitler en enero de 1933... 1933. Y el período del cargo de canciller en Alemania es de 4 años... a lo que luego debe darse una nueva selección para el cargo.
¿Hitler solo 5 años en el poder?
De nuevo.


No es ninguna exageración, si a Putin le da una arrebato de locura tú y yo desaparecemos del mapa, (el procedimiento y la "secuencia de acciones" para hacerlo se los pasa por el forro)

Hitler fue nombrado canciller en 1933 y en el 39 invadió Polonia. ¿Acaso la causa de la segunda guerra mundial fue que Hitler se pasara un año y medio de su tiempo de "legislatura"?, jajja, ¡las cosas que hay que oír, XD!
 
Jajaja. Torciendo de nuevo todo para sacar limpia la imagen personal.
Resignificación...


La única imagen personal "tocada" es la tuya, machote, que si nadie del foro quiere debatir contigo no es precisamente por tu "sabiduría" :)

Y te dejo ya, que no quiero seguir subiendo mi poema a tu costa solo para contestar a tus absurdos y estupideces.
 
`
Deberías saber
ya a estas alturas
que el capitalismo es la ley de la selva
escrita con letras de neón,
olor a perfume francés
y algún sorteo amañado incluido
entre sus supuestos beneficiarios.
Que las dictaduras son una sabana
donde solo hay
una pequeña banda de leones sanguinarios
y cebras cojas y solitarias (a millones)
Que el tercer mundo
solo es entendible
desde la retorcida imaginación
de algún sádico guionista
hijo de padre yonki y maltratador
y de una puta vieja y sociópata
de Hollywood.
Deberías saber también
que si en tu lindo país primermundista
te suben el precio de la luz
sesenta veces al mes,
ganas menos de mil doscientos euros,
te doblan el alquiler de tu mierda de piso
y/o tu médico de la seguridad social
te da cita para dentro de dos años,
el único culpable eres tú,
por no haber hincado los codos
entre libros como un cabrón
mientras tus colegas estaban de fiesta
hasta el amanecer,
por no haberte hecho político,
no haber embarazado a la hija feúcha
y tonta (o a su hermano gemelo)
de un gran accionista
de alguna empresa energética,
o por no haberle robado
ese exclusivo rincón de selva
a algún buen y desafortunado tigre
caído en desgracia
por borracho cascarrabias
o jodido vegetariano.

______
`
Deberías saber
ya a estas alturas
que el capitalismo es la ley de la selva
escrita con letras de neón,
olor a perfume francés
y algún sorteo amañado incluido
entre sus supuestos beneficiarios.
Que las dictaduras son una sabana
donde solo hay
una pequeña banda de leones sanguinarios
y cebras cojas y solitarias (a millones)
Que el tercer mundo
solo es entendible
desde la retorcida imaginación
de algún sádico guionista
hijo de padre yonki y maltratador
y de una puta vieja y sociópata
de Hollywood.
Deberías saber también
que si en tu lindo país primermundista
te suben el precio de la luz
sesenta veces al mes,
ganas menos de mil doscientos euros,
te doblan el alquiler de tu mierda de piso
y/o tu médico de la seguridad social
te da cita para dentro de dos años,
el único culpable eres tú,
por no haber hincado los codos
entre libros como un cabrón
mientras tus colegas estaban de fiesta
hasta el amanecer,
por no haberte hecho político,
no haber embarazado a la hija feúcha
y tonta (o a su hermano gemelo)
de un gran accionista
de alguna empresa energética,
o por no haberle robado
ese exclusivo rincón de selva
a algún buen y desafortunado tigre
caído en desgracia
por borracho cascarrabias
o jodido vegetariano.

______
Una pandemia, una guerra y ahora una mega inflación son para quejarse, y aquí estamos.
Pero no se les ocurra atacar la Internet:rolleyes:
Un abrazo, Luis.
 
Pienso que el capitalismo es el sistema económico/político lógico para el ser humano actual, pero el ser humano tiene que acondicionarlo a sus necesidades (no solo a las materiales), y no al revés. Ciertamente es la "ley de la selva", de selvas distintas, más o menos "salvajes" según los avances sociales de cada país, pero es que los humanos aún no hemos dejado de ser seres depredadores (incluso entre nosotros)
El poema mezcla la ironía con la realidad, y es que quejarse y evolucionar es sano y necesario, pero a veces queremos que nos regalen todo, y en la vida los regalos se acaban con los Reyes Magos ;). Por cierto, muy buena la cita de Svevo.
Muchas gracias por tu visita, Alonso, y un fuerte abrazo de este otro cantamañanas (también en el buen sentido, espero :)) pero al igual que tú, arriesgando lo que sea necesario por seguir siendo independiente.
Pues ahora vengo a quejarme (solo un poco); pero no por el capitalismo, ni porque no pueda salir a cazar jornales, ni porque no pueda dictar cuatro frescas a mis compañeros jornaleros, sino porque ahora no puedo moverme libremente por esta selva de sentidos o sinsentidos. Es lo que tiene romperse un dedo del pie.
Pero bueno, tampoco es que me importe mucho dejar de ganar 1200 y pasar a ser un subvencionado de la mutua. Aún no me creo que le hayan tocado tres semanas de vacaciones a este tigre que, actualmente, intercala los medicamentos con su vinito o su cerveza. Si no podemos correr con los pies, correremos con la mente... y a seguir cantando mañanas.
Y por cierto, muy interesantes los comentarios que acabo de leer.
Un nuevo abrazote, Luís, desde el patio y con el pie en alto.
 
Pues ahora vengo a quejarme (solo un poco); pero no por el capitalismo, ni porque no pueda salir a cazar jornales, ni porque no pueda dictar cuatro frescas a mis compañeros jornaleros, sino porque ahora no puedo moverme libremente por esta selva de sentidos o sinsentidos. Es lo que tiene romperse un dedo del pie.
Pero bueno, tampoco es que me importe mucho dejar de ganar 1200 y pasar a ser un subvencionado de la mutua. Aún no me creo que le hayan tocado tres semanas de vacaciones a este tigre que, actualmente, intercala los medicamentos con su vinito o su cerveza. Si no podemos correr con los pies, correremos con la mente... y a seguir cantando mañanas.
Y por cierto, muy interesantes los comentarios que acabo de leer.
Un nuevo abrazote, Luís, desde el patio y con el pie en alto.


Pero, Alonso, ¿qué has hecho para romperte el dedo del pie, buen hombre?, si yo pensaba que ya eras el jefe de los naranjos, jajja.
Pues nada, a disfrutar unas semanitas de la buena vida y que se rasque los bolsillos la mutua, que pa eso está.
Y sí, están bien los comentarios (por lo menos la mayoría ;)). Muchas gracias de nuevo y otro abrazote de vuelta, amigo.
 
El capitalismo no es el culpable real del cambio climático, Don Pantematico, ni tampoco, si sucediera, sería el responsable del fin de la humanidad debido a una guerra mundial nuclear.
El único responsable es el hombre por su propia naturaleza egoísta y avariciosa (como usted menciona) y no por un simple sistema económico basado en el dinero y/o la globalización comercial.

Utilizando esos argumentos y ejemplos, de la misma manera se podría decir también que el capitalismo sería el salvador de la humanidad, pues gracias a los avances científicos y tecnológicos promovidos por las grandes empresas (incluso los armamentísticos) en un futuro cercano podríamos revertir ese mismo cambio climático e incluso salvar el planeta del impacto de un gran meteorito, por poner un par de ejemplos.
Pero no, tampoco pienso que el capitalismo sea el factor necesario y fundamental para esto último.

El ser humano siempre ha sido una amenaza para los de su propia especie y por tanto para sí mismo. En el paleolítico y en el neolítico no existía el dinero y ya los seres humanos se mataban entre ellos, -si no se mataban más era solo porque su rudimentaria tecnología no daba para ello-. Y bueno, no había miseria o pobreza como tal, vale, pero si venía un invierno largo y crudo o una larga sequía también muchos se morían de hambre.

No digo que el capitalismo nos haga necesariamente mejores como individuos, pero curiosamente las sociedades más modernas y avanzadas en aspectos sociales y humanos se dan en países capitalistas y occidentales. También es en ellos donde la religión tiene menos poder de influencia, donde hay más libertad de expresión, más progreso en todos los aspectos y donde surge más concienciación para con el prójimo, con los otros seres vivos sintientes y con la naturaleza (ONGs, movimientos pro-derechos humanos, animalistas, ecologistas, etc)

Aunque también es cierto que el ser humano es "bueno" cuando puede serlo y cuando no tiene que luchar para sobrevivir. Las sociedades del bienestar lo son por las circunstancias favorables. Pero una gran crisis pondría en serio peligro todo ese progreso logrado, pues aún seguimos siendo simples monos evolucionados. Y posiblemente ese sea el peligro real y más importante del capitalismo, o sea, su frágil equilibrio condicionado a poder mantener ese bienestar ante circunstancias desfavorables más o menos imprevistas o incluso por su propio crecimiento o funcionamiento "anormal". Pero para eso y por eso son necesarios cierto control por parte del estado y una base sólida social y cultural.

De verdad yo no concibo otro modelo o sistema realista y útil de economía no basado en la libre empresa, la competencia, la propiedad privada y en el uso del dinero para la sociedad humana actual. ¿Dónde queremos vivir, en Suecia, Alemania, Australia..., o en Corea del Norte?

Abrazos, amigo.

Perdón por tardar en responder Don Luis le pido me dispense, pero las quimio me cansan mucho y estoy escribiendo poco. Ahora me siento mejor.

Antes que nada le pido permiso para citar al buen Saramago: Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.

Estoy de acuerdo en su optimista opinión Don Luis, pues a usted el capitalismo le ha dado lo necesario para estar encantado, para considerar que es lo menos malo de lo malo. Entiendo perfectamente la escalera que marca el capitalismo y el bienestar que proporciona. No me malentienda, no soy sarcástico en esta opinión, comprendo con empatía su opinión y la defiendo. Pero eso no significa que es lo único que hay, ni que todos pudiéramos ser tan optimistas. Regreso a "La Riqueza de las Naciones", de Adam Smith donde propuso a la economía de mercado como herramienta con capacidad para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busque el propio interés.

Recalco esto, pues el bienestar social máximo, ni por mucho se a logrado, y ya tenemos tiempo mas que suficiente para darnos cuenta que nunca se alcanzará. Los "beneficios" que me indica como progreso, las medicinas como mis quimios, los "grandes inventos" surgirán de igual forma, con capitalismo o sin él. De hecho tenemos la historia de Tesla, sus avances técnicos que él pretendió fueran para todos, el manejo de la energía como parte del progreso, su pelea con Edison, y el triunfo del capital y los intereses económicos sobre avances tecnológicos que apenas hoy 100 años después venimos conociendo. Así que todo ese progreso no es gracias a la economía de mercado, siempre habrá mas inteligencia que dinero.

Le pido perdón por mi pesimismo, como también dijo Saramago: Yo no soy el pesimista, es el mundo el que es pésimo. Me propone donde me gustaría pasar mis últimos años, si Suecia, Alemania, Australia o Corea del Norte. Yo soy un hombre de gustos muy simples y no necesito mucho, me gustaría estar en aquella pequeña aldea de Oaxaca que conocí en 1987 a mis 19 años.

Por ultimo me permito recordarle La carta del jefe indio Seattle al presidente
Franklin Pierce. ( y que tan de moda se puso hace unos años hasta quitarle esencia de tanto que la manosearon)

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. «Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo.

Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. Él es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para Él y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia…


Perdón por tantas letras Don Luis, un abrazo.
 
Perdón por tardar en responder Don Luis le pido me dispense, pero las quimio me cansan mucho y estoy escribiendo poco. Ahora me siento mejor.

Antes que nada le pido permiso para citar al buen Saramago: Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.

Estoy de acuerdo en su optimista opinión Don Luis, pues a usted el capitalismo le ha dado lo necesario para estar encantado, para considerar que es lo menos malo de lo malo. Entiendo perfectamente la escalera que marca el capitalismo y el bienestar que proporciona. No me malentienda, no soy sarcástico en esta opinión, comprendo con empatía su opinión y la defiendo. Pero eso no significa que es lo único que hay, ni que todos pudiéramos ser tan optimistas. Regreso a "La Riqueza de las Naciones", de Adam Smith donde propuso a la economía de mercado como herramienta con capacidad para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busque el propio interés.

Recalco esto, pues el bienestar social máximo, ni por mucho se a logrado, y ya tenemos tiempo mas que suficiente para darnos cuenta que nunca se alcanzará. Los "beneficios" que me indica como progreso, las medicinas como mis quimios, los "grandes inventos" surgirán de igual forma, con capitalismo o sin él. De hecho tenemos la historia de Tesla, sus avances técnicos que él pretendió fueran para todos, el manejo de la energía como parte del progreso, su pelea con Edison, y el triunfo del capital y los intereses económicos sobre avances tecnológicos que apenas hoy 100 años después venimos conociendo. Así que todo ese progreso no es gracias a la economía de mercado, siempre habrá mas inteligencia que dinero.

Le pido perdón por mi pesimismo, como también dijo Saramago: Yo no soy el pesimista, es el mundo el que es pésimo. Me propone donde me gustaría pasar mis últimos años, si Suecia, Alemania, Australia o Corea del Norte. Yo soy un hombre de gustos muy simples y no necesito mucho, me gustaría estar en aquella pequeña aldea de Oaxaca que conocí en 1987 a mis 19 años.

Por ultimo me permito recordarle La carta del jefe indio Seattle al presidente
Franklin Pierce. ( y que tan de moda se puso hace unos años hasta quitarle esencia de tanto que la manosearon)

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. «Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo.

Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. Él es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para Él y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia…


Perdón por tantas letras Don Luis, un abrazo.


Qué va, Don Pantematico, yo no soy optimista por causa del capitalismo, este solo es un sistema económico. Soy optimista porque creo que el ser humano avanza, muy despacio pero avanza. Solo tengo que comparar la época de mis abuelos en mi país con la actual, o en la de la mayoría del resto del planeta. Ahora mismo la sociedad humana está a años luz de ser ideal, pero arrastramos decenas de siglos de guerras, genocidios, esclavitud.... bajo tribalismos, monarquías, imperialismos, feudalismos, absolutismos, fascismos, comunismos y capitalismos.

El capitalismo no es la fórmula mágica para nada, es solo un sistema económico realista para el ser humano actual. Todos los demás sistemas habidos en grandes comunidades humanas han sido un fracaso y desembocado en tiranías, pobreza o involución, siempre.
El "bienestar social máximo" no existe ni puede existir, porque el ser humano no es un dios, somos simples animales más o menos racionales, egoístas, ambiciosos, miedosos, y principalmente somos tan parecidos como a la vez distintos.
El hombre también es un ser individualista y competitivo, que necesita motivaciones varias para superarse.

En cualquier caso si lee bien mi poema se dará cuenta que está escrito en gran medida en clave irónica. Un abrazo amigo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba