Ya te llenaste todos los bolsillos.
Hace rato que no respiras hondo.
Te precipita el peso de ladrillos
como letras sin un telón de fondo.
Cada vez más se estrechan tus pasillos.
Cada vez el hedor es más hediodo.
Más agudo el sonido de los grillos.
El viaje no parece tan redondo.
Es una competencia encarnizada
dilucidar tu principal engaño,
tu falso testimonio, coartada,
tu fraude con alarde de tamaño,
tu estafa principal, la más premiada
o triunfo que produjo menos daño.