José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay voces tan pequeñas, con silencios gigantes,
entre las cosas serias algo las alimenta,
con la confesión niña de perfumes fragantes
las voces y silencios conmueven la placenta.
Con rostro de rubores, las mejillas radiantes
y el calor de los cuerpos que los juegos ostenta
En el silencio crecen nuevos interrogantes,
los susurros y muecas, sonrisa guiñapienta.
Seres así, pequeños, de silencios gigantes,
cuerpos delgados, serios... y el odio que atormenta.
Por las noches umbrías los sueños chispeantes
pronto se desvanecen y este flagelo aumenta.
Porque todo congela, las noches las encierran,
los silencios gigantes en las noches entierran.
entre las cosas serias algo las alimenta,
con la confesión niña de perfumes fragantes
las voces y silencios conmueven la placenta.
Con rostro de rubores, las mejillas radiantes
y el calor de los cuerpos que los juegos ostenta
En el silencio crecen nuevos interrogantes,
los susurros y muecas, sonrisa guiñapienta.
Seres así, pequeños, de silencios gigantes,
cuerpos delgados, serios... y el odio que atormenta.
Por las noches umbrías los sueños chispeantes
pronto se desvanecen y este flagelo aumenta.
Porque todo congela, las noches las encierran,
los silencios gigantes en las noches entierran.
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