Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
El aroma del pino
libera mis recuerdos
y retorno a la estancia
en donde alto lucero
adornaba su cúspide
junto a rojos acebos.
Una casa pequeña
en los lindes de un pueblo
albergaba ilusiones,
infantiles deseos,
al clamor de los niños
que disfrutan sus juegos.
En la cálida noche
entre libros de texto,
les han visto las sombras
escribir de sus sueños
en papeles rugosos
que transporta el correo,
para San Nicolás,
El Viejito Pascuero.
Jubilosos esperan
disfrutar el momento
a la par del regalo
añorado por ellos.
El aroma del pino
reanima mis sueños
y regreso al presente
donde brilla un lucero.
Dvaldés