Mírenlo allí

Arturo Ciorán

Poeta recién llegado
Franqueó la entrada del bar,
rebasó a sus mejores amigos,
ignoró a sus amantes,
desairó a sus hijos
y se arrumbó en la penumbra.

Mírenlo allí, encorvado sobre su libretita,
acodado en la mesa,
la cabeza sostenida por sus dedos;
intenta hallar algo triste en su cerveza
y en las cenizas y el humo de su Marlboro,
mientras sus mejores amigos,
amantes
e hijos dicen «te amo» a voz en grito.

Alguna vez alguien vitoreó
sus escritos mohínos;
se debe a su público.
Sus oídos están por vahar
como en las caricaturas.
Y de repente exclama un ¡eureka!
Desenfunda una nueve milímetros
y se la apoya debajo de la mandíbula.

La puta madre,
hasta Boris Ryzhy y Pizarnik
claudicaron.
 
Franqueó la entrada del bar,
rebasó a sus mejores amigos,
ignoró a sus amantes,
desairó a sus hijos
y se arrumbó en la penumbra.

Mírenlo allí, encorvado sobre su libretita,
acodado en la mesa,
la cabeza sostenida por sus dedos;
intenta hallar algo triste en su cerveza
y en las cenizas y el humo de su Marlboro,
mientras sus mejores amigos,
amantes
e hijos dicen «te amo» a voz en grito.

Alguna vez alguien vitoreó
sus escritos mohínos;
se debe a su público.
Sus oídos están por vahar
como en las caricaturas.
Y de repente exclama un ¡eureka!
Desenfunda una nueve milímetros
y se la apoya debajo de la mandíbula.

La puta madre,
hasta Boris Ryzhy y Pizarnik
claudicaron.
Tremendo Arturo.

Me encantó tu obra, felicidades compañero.

Abrazote!
 
Franqueó la entrada del bar,
rebasó a sus mejores amigos,
ignoró a sus amantes,
desairó a sus hijos
y se arrumbó en la penumbra.

Mírenlo allí, encorvado sobre su libretita,
acodado en la mesa,
la cabeza sostenida por sus dedos;
intenta hallar algo triste en su cerveza
y en las cenizas y el humo de su Marlboro,
mientras sus mejores amigos,
amantes
e hijos dicen «te amo» a voz en grito.

Alguna vez alguien vitoreó
sus escritos mohínos;
se debe a su público.
Sus oídos están por vahar
como en las caricaturas.
Y de repente exclama un ¡eureka!
Desenfunda una nueve milímetros
y se la apoya debajo de la mandíbula.

La puta madre,
hasta Boris Ryzhy y Pizarnik
claudicaron.
Tremebundo poema, Arturo.
Un gusto leerte siempre.
Saludos.
 
Un placer leerte .El aislarse y la sordera a ese "te amo" deriva en este tipo de conductas que crean realidades crueles a los que se quedan.Un saludo desde Canarias.
 
No sé quién es Boris, pero con un Marlboro (pata negra) y una birra, la verdad es que las ganas de quitarme la vida salen corriendo como alma que lleva el diablo, aunque te confieso que tampoco tengo huevos para matarme. No sé si será que soy un cobarde absoluto o que en cierto modo le tengo algo de aprecio a esta mierda de vida. Tal vez ambas cosas. Me gustó tu poema. Saludos.
Llamar cobarde a alguien que decide no matarse es tremendamente nocivo. Justamente el poema trata de hacer una crítica a la romantización del pesimismo, la depresión, la negatividad, por parte del mundo del arte. Se cree que Ryzhy, un poeta ruso, y Pizarnik se suicidaron por ese motivo. El contenido de sus obras fue tan aclamado por el ambiente artístico que se piensa que eso los indujo a hundirse más en la depresión, en forzar tanto el personaje melancólico que los llevó a ambos al suicidio. El pesimismo como genero literario es interesante, pero permitir que rija la realidad material es una tontería muy grande.
Gracias por tu visita y tus palabras! Saludos cordiales
 
Más de uno pensará que si la realidad material no refleja su pesimismo literario y viceversa, no nos encontramos ante poesía, o al menos ante poesía de fuste. Precisamente la autenticidad de ese pesimismo vital es aquello que le confiere tanta fuerza a su representación poética. Es más, para algunos, quien no está viviendo lo que escribe es un farsante, no un poeta. Obviamente, Borges no vivía sus fantasías metafísicas y reducía en muchos casos la literatura a un mero ejercicio lúdico de evasión, pero cuando se trata de literatura realista, para hacer buena poesía, hay que vivirla, despojándose uno de caretas y artificios, incluso si eso conlleva la pobreza, el escarnio o incluso la locura. Tampoco me parece realista pensar que alguien se suicida por forzar ningún personaje, sino más bien porque su personalidad le fuerza a ello. Son cosas distintas.
Gracias a ti por tu mensaje y tus palabras. Saludos cordiales.

Muy interesantes comentarios. Yo pienso que la cualidad más necesaria e importante para la buena poesía realista, aun por encima de la sinceridad o la autenticidad que refleja el autor en sus obras, y más allá de la visión más o menos pesimista de la existencia, es la lucidez, ... la visión extremadamente aguda y lúcida de la vida, de la sociedad que habitamos y de nosotros mismos. Creo que esa lucidez sensible sobre el entorno que nos rodea y la manera en que este afecta a los individuos es la que permite al poeta realista ahondar y extraer la esencia lírica de donde aparentemente no hay poesía.
De hecho yo no creo que la literatura realista sea especialmente pesimista; a menudo escarba en la mierda, sí, pero escarba con curiosidad, con rebeldía, con las uñas afiladas. Más que pesimista u optimista es simplemente realista, incluso dentro de la subjetividad del autor. Diría que la buena poesía realista es una poesía especialmente inteligente.
Y en lo del suicido estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión.

Abrazos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba