en esta alma y corazón
como anclado y sujeto
a la fiereza de este cuerpo
inmerso a una profundidad submarina
aquella que sólo
tú y yo conocemos.
No puedo
no hablarte del mar
lo sabes.
Existes
en esta soledad sin rumbo acompazando en un desliz
tu boca a la mía.
Flotamos
para olvidar el reloj
pero es tan inútil el inventario
de nuestro amor.
Que guardo tu beso como
si fuera una antigua carta
con el aroma de tu perfume
y una estampita de una iglesia de Chiloe
marcando el territorio
aunque no necesites de un mapa para abrirme de nuevo el corazón.
Y llueve
y sigue lloviendo
un trueno explota
más allá
de estas cotidianas
nubes que nada han de reclamar
y alcanzó a ver tus ojos
que siempre me rescatan.
Agosto /2023
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