lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ciñendo tu almohada
_________________
Nocturnos farolillos
renacen al llegar la madrugada,
sus sempiternos brillos
me encienden la mirada,
trascendiendo su furia enamorada.
De tu corazón brota
una ardiente caricia, desafiante,
como un corcel que trota
en mi vientre de amante
a rienda suelta, ansioso y apremiante.
Y pierdo hasta el sentido
cuando tus besos arden en mi boca,
y con cada chasquido
su fuego me provoca,
me nubla la razón, me vuelve loca.
Enraizaré en tu pecho
mi refugio, mi nido, mi morada;
me acostaré en tu lecho
ciñendo tu almohada
hasta vencer al sueño en la alborada.
Isabel Camacho
Última edición: