Contemplo con mirada bondadosa,
que, a pesar de mis muchos avatares,
me sigues cautivando, mariposa.
¡Cómo envidio tu ausencia de pesares!
Solo quiero vivir este momento
en que todo se cubre de colores.
Olvidar de la guerra su lamento
y en campos de batalla sembrar flores.
Como la voz de mi alma que mendiga
una sonrisa abierta, una mirada,
una verdad piadosa que desdiga,
la otra verdad brutal y despiadada.
¡Que se limpien de escombros los países!
¡Que se tiñan de azul los cielos grises!
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