Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la sombra del sauce
la hacedora de cantares,
ponía música a las palabras.
Y en sus manos,
al conjuro de su voz,
surgían las prímulas,
las campánulas y los lirios.
Una brisa acompañaba su canto
y las hojas del sauce
bailaban a su son
mostrando al aire
su envés de plata.
Pasaba el día.
El sol encendido
de pálidos brillos
se alejaba
hasta llegar la noche
en brazos de su melodía.
Dejaba caer la luna
lágrimas frías
y las estrellas vestían el oscuro
al compás de sus estrofas.
Al cobijo del sauce,
la hacedora de cantares.
la hacedora de cantares,
ponía música a las palabras.
Y en sus manos,
al conjuro de su voz,
surgían las prímulas,
las campánulas y los lirios.
Una brisa acompañaba su canto
y las hojas del sauce
bailaban a su son
mostrando al aire
su envés de plata.
Pasaba el día.
El sol encendido
de pálidos brillos
se alejaba
hasta llegar la noche
en brazos de su melodía.
Dejaba caer la luna
lágrimas frías
y las estrellas vestían el oscuro
al compás de sus estrofas.
Al cobijo del sauce,
la hacedora de cantares.
Última edición: