Para Ana y Andrés.
ADVIENTO EN CASA
Este ser del tamaño de un guisante,
erigido en el rey de mis antojos,
me humedeció con lágrimas los ojos,
del vientre maternal todo expectante.
Aún le quedan meses por delante
para crecer, postrado yo de hinojos
ante Dios, arrancando los abrojos
a la senda del gran pequeño infante.
Preparada en la casa está la cuna
para que se iluminen con la luna
sus gestos con mis nanas y sus sueños.
Y mis labios se encuentran de manera
que ansiosos se han quedado, y a la espera
de besar con amor sus pies pequeños.
Salva Glez. Moles.
29/11/2025.
ADVIENTO EN CASA
Este ser del tamaño de un guisante,
erigido en el rey de mis antojos,
me humedeció con lágrimas los ojos,
del vientre maternal todo expectante.
Aún le quedan meses por delante
para crecer, postrado yo de hinojos
ante Dios, arrancando los abrojos
a la senda del gran pequeño infante.
Preparada en la casa está la cuna
para que se iluminen con la luna
sus gestos con mis nanas y sus sueños.
Y mis labios se encuentran de manera
que ansiosos se han quedado, y a la espera
de besar con amor sus pies pequeños.
Salva Glez. Moles.
29/11/2025.
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