SONETO DEL VEINTISÉIS
Qué mal comienzo tuvo el veintiséis
cuando me tropecé con un soneto,
el cual me dijo: —Escriba y con respeto
que en otra como en esta no estaréis.
—En este otro cuarteto ya veréis
que a vuestra estricta norma me someto
y acentuaré del modo más discreto
la sílaba que en número hace seis.
—Todo lo que realce mi elegancia
póngalo en lo que resta, y al instante,
para que brille más con tal prestancia.
—Verá vuesa merced que no es bastante
y apenas en dos versos hay distancia
para que escriba algo que no espante.
—¡Entonces, ignorante,
recurra, de inmediato al estrambote
antes que la paciencia se me agote!
Salva Glez. Moles.
1/1/2026.
Qué mal comienzo tuvo el veintiséis
cuando me tropecé con un soneto,
el cual me dijo: —Escriba y con respeto
que en otra como en esta no estaréis.
—En este otro cuarteto ya veréis
que a vuestra estricta norma me someto
y acentuaré del modo más discreto
la sílaba que en número hace seis.
—Todo lo que realce mi elegancia
póngalo en lo que resta, y al instante,
para que brille más con tal prestancia.
—Verá vuesa merced que no es bastante
y apenas en dos versos hay distancia
para que escriba algo que no espante.
—¡Entonces, ignorante,
recurra, de inmediato al estrambote
antes que la paciencia se me agote!
Salva Glez. Moles.
1/1/2026.
Última edición: