Dielli M
Poeta recién llegado
De las emanaciones de la noche,
fluye la tristeza de tus ojos.
Tal belleza inalcanzable,
opacada en desapego.
De tristes artilugios,
torcidos y maltrechos.
Amantes separados,
versos incompletos.
De tanta vida, un suspiro quieto,
muerto en un delirio.
Vestido de esperanza,
desfallecido en un lamento.
Soledades agrietadas
por silencios;
un mar de indiferencias.
De una expresión tan bella,
existen tantas penas.
De tal noble alma,
tan infelices gestos.
De una pura fe, una
desavenencia.
Palabras huecas que
se cubren de ausencia.
El amor regalado se
mancha de impureza.
De lúgubres experiencias,
florecen las discordias.
De una eterna noche,
brota la amargura.
Del cariño perdido, nace
una rencilla.
El ápice de la fatiga,
hoy vuelta animadversión.
fluye la tristeza de tus ojos.
Tal belleza inalcanzable,
opacada en desapego.
De tristes artilugios,
torcidos y maltrechos.
Amantes separados,
versos incompletos.
De tanta vida, un suspiro quieto,
muerto en un delirio.
Vestido de esperanza,
desfallecido en un lamento.
Soledades agrietadas
por silencios;
un mar de indiferencias.
De una expresión tan bella,
existen tantas penas.
De tal noble alma,
tan infelices gestos.
De una pura fe, una
desavenencia.
Palabras huecas que
se cubren de ausencia.
El amor regalado se
mancha de impureza.
De lúgubres experiencias,
florecen las discordias.
De una eterna noche,
brota la amargura.
Del cariño perdido, nace
una rencilla.
El ápice de la fatiga,
hoy vuelta animadversión.