Bukowski1969
El poeta del fin del mundo
Al firmar mi contrato, fui sentenciado
a trabajos forzados de lunes a sábado
de ocho a cinco de la tarde quedé
condenado a cadena perpetua
Mientras afuera la vida sigue
confinado entre cuatro paredes
supervisado por mis carceleros
con cámaras de videovigilancia
Para no enloquecer por el encierro
junto a los otros reclusos inventamos
tareas sin sentido; llenamos papeles;
unos nos autorizamos a los otros
Para matar nuestros espíritus
nos malalimentan con restos
no hay papel ni agua en los baños
aún así, cumplo mi sentencia
Lo que me mantiene en pie
es la esperanza de ser despedido
o vivir lo suficiente para alcanzar
la promesa siempre inalcanzable
“La jubilación”
a trabajos forzados de lunes a sábado
de ocho a cinco de la tarde quedé
condenado a cadena perpetua
Mientras afuera la vida sigue
confinado entre cuatro paredes
supervisado por mis carceleros
con cámaras de videovigilancia
Para no enloquecer por el encierro
junto a los otros reclusos inventamos
tareas sin sentido; llenamos papeles;
unos nos autorizamos a los otros
Para matar nuestros espíritus
nos malalimentan con restos
no hay papel ni agua en los baños
aún así, cumplo mi sentencia
Lo que me mantiene en pie
es la esperanza de ser despedido
o vivir lo suficiente para alcanzar
la promesa siempre inalcanzable
“La jubilación”